La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) califica de “muy grave y desafortunada” la afirmación del presidente de Aena, Maurici Lucena, en la que sostiene que las aerolíneas buscan “infraestructuras baratas para ganar más comprometiendo la seguridad”. La patronal del sector aéreo rechaza de plano que se vincule su petición de tarifas más bajas con un menor nivel de seguridad en los aeropuertos.
Lucena, durante una rueda de prensa convocada para presentar los resultados financieros de Aena para 2025, señaló que las compañías plantean “infraestructuras excesivamente baratas” con el fin de que “ganen más”, restando relevancia a la trascendencia que “tienen componentes como el mantenimiento y la seguridad”. Estas palabras han provocado una dura respuesta por parte de las aerolíneas.
Desde ALA recalcan que la seguridad aérea “no es negociable y constituye la prioridad absoluta” para las compañías, situándose “por encima de cualquier otra consideración”. La asociación insiste en que el compromiso con la seguridad es irrenunciable y forma parte central de la operativa diaria de todas las aerolíneas que operan en España.
Por este motivo, la patronal considera una “irresponsabilidad” que Lucena relacione la demanda de reducción de las tarifas aeroportuarias con un eventual deterioro de la seguridad. En unas declaraciones posteriores, ALA califica estas manifestaciones de “una frivolidad absolutamente impropia para alguien de su posición”, al entender que cuestionan injustificadamente la profesionalidad del sector.
En la misma línea, la asociación recuerda que la seguridad es un ámbito “estrictamente regulado y supervisado” por las autoridades nacionales y europeas, que fijan estándares que deben observar de manera estricta todos los operadores. Subraya que el marco regulatorio es homogéneo y exigente para aerolíneas, gestores aeroportuarios y resto de agentes implicados.
ALA sostiene, además, que la seguridad no está condicionada por el nivel de las tarifas, sino por el respeto a la normativa vigente, la inversión eficiente en los sistemas y equipos necesarios y una supervisión continua por parte de los organismos competentes. A su juicio, el debate sobre costes y eficiencia no puede confundirse con un posible recorte en las garantías de seguridad.
En este contexto, la asociación remarca que “vincular el debate legítimo sobre la senda tarifaria o la eficiencia de la gestión aeroportuaria con un hipotético riesgo para la seguridad no contribuye a un diálogo constructivo y genera una alarma necesaria”. ALA defiende que la discusión sobre tarifas debe abordarse desde criterios técnicos y económicos, sin sembrar dudas sobre la seguridad aérea.
En la misma comparecencia, Lucena subrayó que las aerolíneas entran en “terreno resbaladizo” y rozan “la frivolidad” y “la falta de responsabilidad” en este debate sobre infraestructuras y tarifas. Estas expresiones han tensado aún más la relación entre el gestor aeroportuario y las compañías aéreas, que reclaman que el intercambio de posiciones se mantenga en un plano estrictamente profesional y respetuoso.