Alemania logra crecer un 0,2% en 2025 tras dos años seguidos de recesión

Alemania rompe dos años de recesión con un leve crecimiento del 0,2% en 2025, pero la industria y la construcción siguen debilitadas y el empleo se estanca.

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La economía alemana consiguió en 2025 un ligero avance del 0,2%, con el que consiguió romper la racha de dos ejercicios consecutivos en recesión, después de que la mayor potencia de la eurozona se contrajera un 0,5% en 2024 y un 0,9% en 2023, según la estimación preliminar difundida este jueves por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).

“Tras dos años de recesión, la economía alemana recuperó ligeramente la senda del crecimiento”, afirmó Ruth Brand, presidenta de Destatis, que atribuyó este tímido repunte, sobre todo, al mayor dinamismo del consumo de los hogares y del gasto público.

Al mismo tiempo, Brand subrayó que las exportaciones volvieron a retroceder, presionadas por las “fuertes dificultades” a las que se enfrentó el sector exterior alemán “debido al aumento de los aranceles estadounidenses, la apreciación del euro y la creciente competencia china”.

Según los datos de Destatis, en 2025 la producción manufacturera encadenó su tercer descenso anual, con un valor añadido bruto ajustado a precios que cayó un 1,3% respecto al año previo. Aunque el retroceso fue algo menos intenso que en los dos ejercicios anteriores, ramas clave como la automoción y la fabricación de maquinaria y equipo volvieron a sufrir pérdidas por la intensificación de la competencia global.

“2025 también fue un año difícil para el sector de la construcción”, cuyo valor añadido bruto ajustado a precios se redujo de nuevo un 3,6% y donde aumentó el número de insolvencias. La persistencia de unos precios elevados en el sector tuvo un impacto claramente negativo sobre la actividad constructora y la finalización de proyectos de edificación, si bien la situación fue algo más favorable en la ingeniería civil, donde la nueva construcción y reparación de carreteras, líneas ferroviarias y redes eléctricas permitió una ligera mejora frente al año anterior.

En los servicios, el comportamiento fue dispar: el valor añadido bruto ajustado a precios retrocedió en los servicios empresariales (-0,8%) y en otros servicios de ocio (-0,3%), mientras que avanzó en comercio, transporte, alojamiento y restauración (+1,2%), con una aportación destacada del comercio minorista.

El gasto en consumo final de los hogares aumentó un 1,4% en términos reales, y el consumo final de las administraciones públicas avanzó un 1,5%. En cambio, la formación bruta de capital fijo se redujo un 0,5% respecto al ejercicio precedente.

Por otro lado, la oficina estadística alemana indicó que “en un año turbulento para el comercio exterior alemán”, las exportaciones volvieron a disminuir en 2025 (-0,3%), encadenando tres años de caídas, mientras que las importaciones cambiaron de signo y, tras dos ejercicios en negativo, repuntaron con fuerza, con un incremento del 3,6%.

Baja el déficit y se estanca la creación de empleo

Destatis calcula que, de media en 2025, hubo 46 millones de personas ocupadas en Alemania, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior.

Salvo la excepción de 2020 por la pandemia, el mercado laboral alemán venía registrando un aumento continuado del empleo desde 2006, aunque la oficina estadística advierte de que el ritmo de creación de puestos de trabajo se ha ido moderando con fuerza desde principios de 2024, “deteniéndose en 2025”.

En paralelo, las cuentas de las administraciones públicas cerraron 2025 con un déficit financiero cercano a 107.000 millones de euros. Al igual que en 2024, el Gobierno federal, los Länder, los ayuntamientos y los sistemas de seguridad social presentaron saldo negativo al final del ejercicio.

El agujero presupuestario, no obstante, fue casi 8.000 millones de euros menor que en 2024, gracias a que los ingresos públicos (+5,8%) avanzaron más que el gasto (+5,1%).

En relación con el PIB nominal, que creció un 3,3%, el déficit se situó en el 2,4% en 2025, por debajo del 2,7% del año precedente y aún dentro del límite del 3% fijado por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE.

El peso del gasto público sobre el PIB alcanzó el 50,3% en 2025, superando ligeramente el umbral del 50% por primera vez desde los años de la pandemia, 2020 y 2021.