La economía más grande de Europa, representada por el producto interior bruto (PIB) de Alemania, no mostró crecimiento en el tercer trimestre de 2025, manteniéndose estática después de una contracción del 0,2% en el periodo de abril a junio, como lo ha confirmado la Oficina Federal de Estadística (Destatis) este martes.
Comparativamente, el PIB experimentó un crecimiento del 0,3% ajustado a precios frente al mismo periodo del año anterior. Ruth Brand, presidenta de Destatis, indicó: “La debilidad de las exportaciones frenó la actividad económica en el tercer trimestre, mientras que la formación de capital aumentó ligeramente”.
La oficina estadística destacó que el rendimiento económico de Alemania fue menor al de muchos otros países al inicio de la segunda mitad del año. Resaltó el crecimiento del PIB en España (0,6%) y Francia (0,5%), en comparación con el promedio de los Veintisiete que fue del 0,3%. También mencionó que, al igual que en Alemania, el PIB de Italia se estancó, mientras que los datos de Estados Unidos no están disponibles por el cierre temporal del gobierno.
Destatis señaló que, aunque el gasto en consumo final se mantuvo estancado, se observaron tendencias divergentes entre el consumo de los hogares, que disminuyó un 0,3%, y el gasto público, que aumentó un 0,8%. Además, las exportaciones totales de bienes y servicios decrecieron un 0,7% respecto al trimestre anterior, mientras que las importaciones se mantuvieron estables.
EL ESTANCAMIENTO MÁS LARGO DESDE LA II GUERRA MUNDIAL
Carsten Brzeski, economista principal macro de ING Research, comentó: “El estancamiento económico más prolongado de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial se ha confirmado”, y agregó que la economía alemana ha mostrado solo dos trimestres de crecimiento positivo en los últimos tres años. Asimismo, indicó que el promedio de contracción intertrimestral desde el cuarto trimestre de 2022 ha sido del 0,1%.
Brzeski también señaló que las perspectivas a corto plazo no son alentadoras, considerando factores como los aranceles, el fortalecimiento del tipo de cambio y las tensiones políticas. Finalmente, el Bundesbank pronosticó que la economía podría “repuntar ligeramente” en el cuarto trimestre de 2025, citando la escasa competitividad de la industria alemana y el impacto de los aranceles estadounidenses como factores determinantes.