El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha sostenido este jueves que el decreto anticrisis promovido por el Gobierno para hacer frente a las consecuencias de la guerra de Irán “es el único posible” para lograr los apoyos necesarios en el Congreso.
Aun así, Álvarez ha admitido que hay aspectos que le generan rechazo, como la rebaja del impuesto sobre el valor añadido (IVA), que considera regresiva. “No voy a decir que a la UGT le guste que se bajen los impuestos de la manera que se hace en este decreto, porque tratar a personas desiguales de manera igual pues eso no es de justicia”, ha manifestado.
Durante una rueda de prensa en un complejo hotelero de Llanera, coincidiendo con la Asamblea de Delegados de UGT Asturais, el líder sindical ha indicado que el decreto “va muy en relación con las medidas que se habían tomado en crisis anteriores, especialmente la guerra de Ucrania, pero también el Covid” y ha opinado que “son positivas”.
Al mismo tiempo, ha reclamado que “de aquí a un mes” se convalide la parte del decreto relativa a la vivienda, al entender que es “absolutamente necesario” que “las personas que están en viviendas de alquiler que tienen unos precios que cada día son más abusivos tengan un control de los precios que permita que efectivamente no se abuse de la manera que se está abusando”.
Ha reiterado que la vivienda “es un bien público” y ha subrayado que este control de rentas resulta imprescindible “con guerra o sin guerra”.
En cuanto al contexto internacional, Álvarez ha abogado por que España mantenga una postura “firme” ante las “malditas guerras” de Irán y Ucrania, al entender que el escenario global impide “el desarrollo racional de la economía” y provoca que “muchas personas en el mundo sufran” las consecuencias de estos conflictos.
“En realidad nos jugamos el futuro del mundo tal y como lo conocemos y en consecuencia parece esencial que los ciudadanos conozcamos cuál es la opinión, cómo desde nuestro país las diferentes fuerzas políticas asumen esta situación nueva desde el punto de vista internacional”, ha señalado, instando a formaciones como PP o Vox a aclarar sin ambigüedades su postura.
El dirigente de UGT ha acusado a la derecha y a la “ultraderecha” de intentar situarse al margen “sin tener que mojarse” en estas cuestiones. “Creo que tiene que haber una exigencia de que se mojen, porque puede ser que haya personas que piensen que lo importante es lo que tienen al lado de casa, pero en realidad lo que tienen al lado de casa en un mundo globalizado, en un mundo interdependiente, si no funciona esa interdependencia, si no funciona el derecho internacional todo lo demás puede caer en cualquier momento”, ha advertido.
Movilización del 1 de mayo y llamamiento por la paz
Mirando al próximo 1 de mayo, Día del Trabajador, Álvarez aspira a que la movilización en España se transforme en “una manifestación masiva de ciudadanos que queremos la paz que queremos que se acabe con todas las malditas guerras La de Irán, la de Ucrania, las que hay en el continente africano o las que hay en cualquier otro lugar del planeta”.
Asimismo, ha arremetido contra la actuación de Estados Unidos y del Estado de Israel en Irán, al considerar que están llevando a cabo “una agresión absolutamente gratuita y sin sentido” en ese país, “porque intereses económicos, geopolíticos y expansionistas”.
Industria de defensa y papel de Asturias
En la comparecencia, en la que ha estado acompañado por el secretario general de UGT en Asturias, Javier Fernández Lanero, se le ha preguntado también por la industria de defensa vinculada al Principado y por la implicación del Gobierno en las tensiones entre empresas como Indra y Santa Bárbara Sistemas.
Álvarez se ha mostrado partidario de “limitar o hacer desaparecer” la dependencia de España de Estados Unidos “en materia de defensa”, al tiempo que ha defendido reforzar el tejido industrial de defensa en Asturias.
En esta línea, ha apuntado que “la inmensa mayoría de los países” de la Unión Europea “están pensando en alternativas” en esa dirección y ha recalcado que “no tendría ningún sentido” que España no asegurase “su parte del pastel” desde el punto de vista industrial. En este marco, ha reivindicado la continuidad de la actividad en la planta de Santa Bárbara en Asturias.
“Creo que en estos momentos hay suficiente pastel como para que se puedan mantener los puestos de trabajo de Santa Bárbara y a la vez que pueda haber un desarrollo de la industria de defensa que además creo que, lo he dicho en alguna otra ocasión, Asturias es una de las comunidades que tiene que llevarse una parte muy importante del pastel”, ha afirmado. A su juicio, el proceso de descarbonización debe impulsar al Estado a adoptar decisiones que “favorezcan” a Asturias.