Amadei considera insuficiente el nuevo incentivo fiscal a caseros ante la escalada del alquiler

Amadei rechaza el nuevo incentivo fiscal a caseros al considerar que no compensa la pérdida de ingresos ni ayudará a contener los precios del alquiler.

2 minutos

Carteles de se alquila en el barrio de Almagro, en Madrid (España) Jesús Hellín - Europa Press

Publicado

2 minutos

La Asociación Madrileña de Empresas Inmobiliarias (Amadei) sostiene que el reciente incentivo fiscal dirigido a los propietarios que mantengan congelado el precio del alquiler es “un incentivo insuficiente” frente a la evolución real del mercado, donde las rentas han repuntado entre un 30% y un 40% desde 2020 en el conjunto del país, rebasando el 39% en grandes urbes como Madrid.

En un comunicado remitido tras el anuncio del Gobierno de aplicar una bonificación del 100% en el IRPF a los arrendadores que no actualicen las rentas, la patronal recuerda que los dueños de viviendas ya disfrutan de una deducción general del 50% sobre los rendimientos del capital inmobiliario, además de diversos gastos que pueden imputarse como fiscalmente deducibles.

Desde la óptica económica de Amadei, la congelación de las rentas implica “una pérdida de ingresos” para el propietario “muy superior” al beneficio fiscal que ofrece el nuevo incentivo.

El secretario general de Amadei, Jesús Manuel Martínez, ha recalcado que “con esta propuesta no ganamos todos, como se afirma desde el Gobierno. El arrendador no obtiene ningún beneficio real, ya que el incremento de la renta a precios de mercado compensa ampliamente el coste fiscal del IRPF”.

En la misma línea, ha defendido que “congelar el alquiler no convierte al propietario en un agente responsable ni subirlo en un especulador; simplemente responde a la lógica de un mercado tensionado por la falta de oferta”.

La organización empresarial madrileña incide, además, en que el esquema tampoco resulta atractivo en los tramos de alquiler más bajos. Según sus estimaciones, para una vivienda con una renta mensual de 500 euros, un propietario situado en el tipo mínimo del IRPF abonaría en torno a 570 euros al año tras aplicar la deducción general del 50%.

Si ese arrendamiento se ajusta al nivel de mercado, con un incremento del 35% hasta 675 euros mensuales, la factura fiscal rondaría los 770 euros anuales, pero el aumento de ingresos superaría los 2.000 euros al año, lo que, a juicio de Amadei, deja claro que la opción de congelar el alquiler es poco interesante.

En consecuencia, la patronal inmobiliaria madrileña concluye que la nueva medida “no resulta efectiva ni atractiva para la mayoría de los propietarios y que difícilmente contribuirá a moderar los precios del mercado”.