El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha señalado este miércoles que ya ha iniciado contactos con varios grupos del Congreso con el objetivo de frenar la “salvajada” que, a su juicio, supone la decisión del Gobierno de elevar en un 42% la base mínima de cotización de los autónomos societarios y de los familiares colaboradores a partir del 1 de enero de 2026.
En un mensaje publicado en su perfil de X y recogido por Europa Press, Amor ha acusado al Ejecutivo de “volver a mentir a los autónomos” al no mantener en 2026 las mismas cuotas de 2025 para el conjunto del colectivo.
Según ha advertido, “un tercio de los autónomos verán subir sus cotizaciones mínimas en 2026 en 135 euros más al mes. No descansa en su intento de dar sablazos a los autónomos”.
El dirigente de ATA ha detallado que el incremento del 42% en la base mínima de cotización de los autónomos societarios y de los familiares colaboradores, que pasa de 1.000 a 1.424 euros, repercutirá en más de 400.000 familiares colaboradores y en más de 800.000 autónomos societarios con rendimientos cercanos a los 1.000 euros mensuales.
“Es una salvajada que costará 1.620 euros al año adicionales a cada uno de estos autónomos”, ha denunciado Amor, que considera “incomprensible” que se hayan prorrogado las cuotas de 2025 para 2026 a todos los autónomos salvo a los societarios y a los colaboradores, generando, a su entender, una situación de desigualdad entre trabajadores por cuenta propia “dependiendo de su carácter fiscal”.
“No vamos a quedarnos de brazos cruzados. Ya hemos hablado con varios grupos parlamentarios para parar esta salvajada y una buscar solución inmediata y con carácter retoactivo desde el 1 de enero de 2026. El Gobierno también puede, si quiere, elaborar una norma con rango de Ley que evite este sablazo a estos autónomos. Por cierto, la mayoría de afectados, mujeres”, concluye Amor.
Fuentes conocedoras de la decisión del Ejecutivo han explicado a Europa Press que la base mínima de cotización de los autónomos societarios y de los familiares colaboradores se ha elevado para este año más de un 42%, hasta los 1.424,4 euros al mes, frente a los 1.000 euros fijados en 2025. Este cambio implicará un aumento de las cuotas a la Seguridad Social correspondientes al ejercicio 2026, a diferencia del resto de autónomos, cuyas cuotas sí se han congelado para este año.
De manera transitoria, se permite que los familiares colaboradores y los autónomos societarios coticen durante este año por una base mínima de 1.000 euros mensuales y sigan abonando la misma cuota que hasta ahora. No obstante, cuando se lleve a cabo la regularización de 2026 —prevista para finales de 2027 o comienzos de 2028— deberán ingresar a la Seguridad Social la diferencia entre haber cotizado por la base de 1.000 euros y la que realmente les corresponde en 2026, de 1.424,4 euros, siempre que no hayan ajustado antes su base a la nueva cuantía.
Esta brecha entre las dos bases mínimas supone cerca de 135 euros adicionales al mes (1.620 euros anuales) en la cuota que muchos familiares colaboradores y autónomos societarios abonan ahora a la Seguridad Social, que ronda los 315 euros mensuales cuando se cotiza por una base mínima de 1.000 euros.
Para quienes ya estén cotizando por encima de los 1.000 euros, el importe a regularizar será inferior a esos 135 euros mensuales (1.620 euros al año). Por ejemplo, un autónomo societario o un familiar colaborador con una base mínima actual de 1.212 euros tendrá que afrontar un pago adicional de algo menos de 70 euros al mes (cerca de 840 euros anuales) cuando llegue el momento de la regularización.
La base de 1.424,4 euros mensuales que se aplica este año a este colectivo de autónomos societarios y familiares colaboradores, que suman algo más de un millón de personas, coincide con la del grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social, de acuerdo con la orden de cotización para 2026 publicada recientemente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Mientras que la Seguridad Social optó por prorrogar en 2026 las cuotas que los autónomos venían abonando en 2025, tras varios intentos fallidos de incrementarlas, las de los familiares colaboradores, los autónomos societarios y los autónomos sin rendimientos sí se actualizan y pasan a regirse por las normas fijadas en el Real Decreto de 2022 que implantó el nuevo sistema de cotización por ingresos reales.
Fuentes del departamento que encabeza Elma Saiz han señalado a Europa Press que esta medida se ajusta a lo pactado en 2022 en el marco del sistema de cotización por ingresos reales y es “congruente con la evolución del sistema”.
En concreto, desde la Seguridad Social recuerdan que la reforma del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de 2022 —acordada con las asociaciones de autónomos, la patronal y los sindicatos, y aprobada con una amplia mayoría parlamentaria— estableció que, a partir de 2026, la base de cotización de los autónomos societarios, de los familiares colaboradores y de quienes no declaran rendimientos no podría situarse por debajo de la base mínima del Régimen General.
Esa previsión figura tanto en el Decreto-ley que dio luz verde a la reforma como en la propia Ley General de la Seguridad Social, “sin que nadie hasta la fecha lo haya cuestionado”, subrayan desde el Ministerio.
Asimismo, las mismas fuentes insisten en que “esto redunda en más derechos para los trabajadores, que verán incrementadas las cuantías de las prestaciones que generen en un futuro”.