El aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, se prepara para posibles retrasos y nuevas cancelaciones de vuelos este jueves por el persistente temporal de nieve, aunque KLM anticipa un tiempo “relativamente favorable” y prevé mantener en servicio prácticamente la totalidad de su programación.
La aerolínea neerlandesa decidirá este jueves cómo organizará sus operaciones en los días posteriores, en función de la evolución más reciente de la meteorología. Desde el 3 de enero, KLM viene sufriendo alteraciones en su red que han derivado en centenares de cancelaciones, con unas 600 solo en la jornada de ayer.
La compañía también afronta dificultades con el suministro de líquido anticongelante para el deshielo de las aeronaves en Schiphol, debido a demoras en las entregas por parte de su proveedor. Pese a ello, este miércoles ha asegurado que más de 100.000 litros se encuentran ya en ruta hacia el aeropuerto.
En cuanto al aeropuerto de Bruselas, su página web indica que las condiciones invernales previstas para este jueves permitirán reducir las interrupciones operativas. “Sin embargo, es posible que se produzcan retrasos en los vuelos debido al deshielo de aeronaves, pistas y calles de rodaje”, ha señalado el aeródromo.
Durante la jornada de hoy, el aeropuerto bruselense se ha visto obligado a anular más de 30 vuelos y a demorar centenares de operaciones, de acuerdo con los datos recopilados por FlightAware.
Respecto a los aeropuertos parisinos de Charles de Gaulle y Orly, que este miércoles cancelaron en torno a 100 y 40 vuelos, respectivamente, por el momento no se ha publicado en los canales oficiales ninguna actualización sobre las previsiones operativas para mañana.