La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha dejado claro que la entidad no tiene previsto acometer nuevas operaciones corporativas en los próximos dos ejercicios, pese a que las adquisiciones continúan figurando entre las posibles vías para emplear el excedente de capital que genera el grupo.
“No vamos a hacer ninguna adquisición 'bolt-on' en un par de años”, ha afirmado Botín durante la presentación del nuevo plan estratégico que se ha publicado este miércoles.
“Si vuelven y cuándo vuelven las 'bolt-on', será siempre consistente con lo que he dicho. Y lo que creemos es que tienen que estar sustancialmente por encima de las recompras [en retorno]”, ha afirmado la presidenta de Banco Santander.
En cualquier caso, Botín ha subrayado que, si finalmente no aparecen proyectos atractivos donde destinar el capital, bien a través del crecimiento orgánico o mediante compras, el banco optará por realizar distribuciones extraordinarias a favor de los accionistas.
Al profundizar por geografías, un analista ha preguntado por la posición competitiva de Santander en México. El consejero delegado, Héctor Grisi, ha insistido en que el grupo no ve necesario adquirir otras entidades para mantener su fortaleza en ese mercado.
En los últimos meses, Santander ha llevado a cabo una intensa actividad de compraventa de negocios. En verano del año pasado alcanzó un acuerdo para hacerse con el británico TSB a Banco Sabadell, pocas semanas después de comunicar la desinversión de su filial en Polonia. Además, este mismo mes el banco ha anunciado la adquisición de Webster en Estados Unidos con el objetivo de reforzar su actividad en ese país.
Según el nuevo plan estratégico, que abarcará el periodo 2026-2028, Banco Santander prevé lograr un beneficio neto superior a 20.000 millones de euros en 2028 y que el dividendo en efectivo por acción más que se duplique respecto a 2025.
El plan contempla asimismo rebasar los 210 millones de clientes al cierre de 2028, frente a los 180 millones previstos para finales de 2025; alcanzar un retorno sobre capital tangible (RoTE) de más del 20%; y lograr que el crecimiento del valor contable tangible por acción más el dividendo por acción (TNAV por acción más DPS) sea del 20% al término del periodo.