Las principales organizaciones empresariales de la náutica de recreo en España --la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), Marinas de España y la Confederación Española de Asociaciones de Clubes Náuticos (CEACNA)-- han consensuado una postura común con la que presionan a las Administraciones Públicas para que acometan una revisión en profundidad del actual sistema concesional.
Estas entidades han avanzado que están preparando un documento técnico en el que se plantea una evolución del marco jurídico de las instalaciones náutico-deportivas hacia un modelo de colaboración público-privada más sólido, equilibrado y enfocado a la creación de valor económico y social en la franja costera.
En su propuesta conjunta, el sector remarca la importancia de separar la náutica de recreo del esquema portuario-industrial tradicional, poniendo en valor la especificidad de marinas y clubes náuticos como impulsores de la “economía azul”.
Las patronales reclaman un marco regulador propio que refuerce la seguridad jurídica de las inversiones, de forma que los plazos concesionales queden realmente ligados a la amortización efectiva de los proyectos y se definan criterios de prórroga claros y transparentes que eviten bloqueos en la actividad.
Dentro de las líneas estratégicas planteadas, las organizaciones piden a las autoridades portuarias actualizar los pliegos de condiciones de las licitaciones para que los concursos no se basen casi exclusivamente en el canon económico, sino que incorporen y valoren factores como la sostenibilidad ambiental, la promoción del deporte, la calidad técnica de las propuestas y la capacidad para generar empleo estable.
A juicio de estas asociaciones, la prioridad debe orientarse hacia la viabilidad económica a largo plazo y al efecto positivo de las instalaciones náuticas sobre el territorio en el que se integran.
Asimismo, el sector exige una coordinación más estrecha y una mayor armonización normativa entre Puertos del Estado y las comunidades autónomas, con el fin de reducir las diferencias actuales entre regiones y agilizar los trámites administrativos.
Desde ANEN se ha remarcado que este modelo renovado, moderno y previsible resulta clave para captar nuevas inversiones y sostener la competitividad de España frente a otros destinos del Mediterráneo y del Atlántico, al tiempo que se protege el interés público y se impulsa el desarrollo de las infraestructuras náuticas.