Indra ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el inicio del proceso de sucesión, coordinado por la consejera independiente Virginia Arce junto a la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo.
El relevo en la presidencia no afectará, en principio, a la dirección ejecutiva: José Vicente de los Mozos continuará como consejero delegado, con un paquete retributivo recientemente revisado que eleva su salario hasta los 4,2 millones de euros. Ángel Simón, ingeniero de Caminos por la Universitat Politècnica de Catalunya, ha desarrollado su trayectoria entre el sector público y el privado, con etapas clave en Agbar, Suez, Veolia y, más recientemente, CriteriaCaixa, donde asumió responsabilidades sobre la cartera industrial y financiera del grupo. De confirmarse el nombramiento, quedan atrás otros nombres en las múltiples quinielas que se han hecho estos días.
Ángel Simón, un perfil neutral
Ángel Simón, persona experimentada, con perfil liberal, los últimos diez años ha tenido bastante afinidad con el PSC, en su lucha contra Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona. Aunque se la identificado con el PSOE, ni ha sido dirigente ni afiliado. Su relación, por tanto, se da más en términos de redes institucionales y de influencia. Podría ser la propuesta de Sepi.
- Su etapa en Agbar y Aigües de Barcelona coincidió con gobiernos locales del PSC‑PSOE en Cataluña, donde participó en negociaciones de concesiones y servicios públicos, lo que generó confianza entre gestores públicos y políticos socialistas.
- Durante su paso por CriteriaCaixa, organismo con fuertes vínculos con la Fundación “la Caixa”, su gestión de participaciones estratégicas en empresas como Telefónica o Naturgy le colocó en contacto frecuente con órganos del Estado y ministerios vinculados al PSOE, especialmente en momentos de supervisión de la SEPI o regulación del sector energético.
- Su perfil se percibe como “neutral” en términos políticos, pero técnicamente cercano al PSOE en el sentido de que puede dialogar con confianza con equipos ministeriales y autoridades vinculadas al Gobierno, lo que lo hace atractivo como candidato en sectores estratégicos donde el Estado tiene peso.
José Vicente de los Mozos seguirá de CEO
Actual CEO de Indra, José Vicente de los Mozos Obispo representa el perfil clásico de ejecutivo de industria con fuerte liderazgo operativo. Nacido en São Paulo en 1962 pero vinculado a la industria española desde sus inicios profesionales, su carrera se cimentó en Renault, donde pasó más de cuatro décadas, desde aprendiz hasta vicepresidente ejecutivo de la Alianza y director global de fabricación y logística, y donde fue presidente de Renault España y también lideró la patronal del sector, ANFAC.
En 2021 pasó a presidir el Comité Ejecutivo de IFEMA y en mayo de 2023 fue nombrado consejero delegado de Indra Sistemas, asumiendo la dirección ejecutiva de la compañía. Su candidatura a la presidencia encarna la continuidad interna y la ejecución operativa, con profundo conocimiento de operaciones complejas, producción, logística y grandes estructuras industriales, lo que le da credibilidad frente a mercados e inversores pero menos perfil político‑institucional que otros candidatos.
Otros nombres en las quinielas
De confirmarse quedarían atrás otros nombres en las quinielas, entre las que destacaban Carlos Ocaña, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid y ex jefe de gabinete de Miguel Sebastián, Raül Blanco (PSC), ex presidente de Renfe y ex secretario general de Industria, y José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra y veterano ejecutivo industrial en Renault, cuyos perfiles combinan experiencia pública, institucional y operativa.
Al tratarse de profesionales que no forman parte del consejo de administración de Indra, el procedimiento exigía su nombramiento previo como consejeros por cooptación, es decir, nombramientos de consejeros provisionales para cubrir vacantes, sin esperar a la junta general, para que acto seguido, puedan ser designados presidentes, y posteriormente su ratificación en junta de accionistas, según la Ley de Sociedades de Capital, un trámite que podría producirse a finales de mes.
El primero de ellos es Carlos Ocaña. La trayectoria de Ocaña responde a un patrón reconocible en la élite económica: el tránsito fluido entre la Administración y la gran empresa. Formado en el ámbito técnico, su paso por la Oficina Económica del Gobierno durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero lo situó en el núcleo de la política económica, antes de proyectarse hacia posiciones en compañías y organismos donde convergen intereses públicos y privados. Su perfil no es mediático, sino funcional: conocimiento institucional y capacidad de interlocución.
Su vinculación con el entorno socialista es más estructural que orgánica. Sin una carrera partidista explícita, ha estado ligado a círculos de confianza próximos al PSOE y ha mantenido relación intelectual con Pedro Sánchez. Este tipo de conexiones, habituales en perfiles tecnocráticos, adquiere especial relevancia en sectores regulados o estratégicos, donde el diálogo con el Estado forma parte del propio modelo de negocio.
El salto a la primera línea corporativa se consolidó con su entrada en Telefónica como representante del accionista público, en paralelo al refuerzo de la SEPI. Desde esa posición, su papel ha sido menos ejecutivo que estratégico: actuar como nexo entre la lógica empresarial y las prioridades institucionales, en un momento de reordenación de las grandes compañías cotizadas.
Su llegada a la presidencia de Indra debe leerse en ese mismo marco, aunque con un matiz relevante: no sustituye a Marc Murtra, sino a Ángel Escribano, cuyo perfil responde a la lógica industrial del sector defensa, sin conexión política directa. El relevo introduce así un cambio de naturaleza en la cúpula: de un empresario especializado a un perfil técnico con experiencia institucional, en una compañía donde la dimensión estratégica trasciende lo puramente corporativo.
Raül Blanco Díaz es un economista y gestor con una trayectoria marcada por la interfaz entre la Administración y la industria. Nacido en Barcelona en 1975, se formó en economía y pasó más de una década en la Generalidad de Cataluña y en el Ayuntamiento de L’Hospitalet en cargos vinculados a empleo y desarrollo económico antes de dar el salto al Gobierno central. Fue secretario general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa en el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, donde participó en la gestión de fondos del PERTE y políticas de reindustrialización.
En 2023 fue nombrado presidente de Renfe Operadora, cargo que dejó en enero de 2025 para incorporarse al sector privado como director ejecutivo de estrategia de SAPA Plasencia, la firma de defensa que se ha convertido en tercer accionista de Indra, reforzando su posicionamiento en tecnología militar e internacionalización. Su perfil combina negociación pública, gestión de empresas públicas y estrategia industrial, lo que le da un ángulo sólido para liderar Indra en un contexto geopolítico exigente.
Miguel Sebastián Gascón, un hombre de Zapatero, es un economista veterano y figura histórica del socialismo económico español con una amplia carrera académico‑política y corporativa. Licenciado y doctor en Economía, fue director del Servicio de Estudios del BBVA antes de incorporarse como asesor económico de José Luis Rodríguez Zapatero y dirigir su Oficina Económica en La Moncloa. Más tarde, entre 2008 y 2011, ocupó la cartera de ministro de Industria, Turismo y Comercio en el Gobierno socialista, un periodo en el que impulsó iniciativas industriales, energéticas y de telecomunicaciones.
Tras su etapa gubernamental ha sido profesor universitario, consultor e integrante del consejo de administración de Indra por designación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Su nombre figura como candidato alternativo por su profundo conocimiento de la política industrial, su experiencia internacional y su capacidad para gestionar la relación con el sector público y reguladores en industrias estratégicas, aunque algunos analistas destacan su perfil más académico que operativo en la gestión corporativa.