Ángela de Miguel reclama una negociación colectiva adaptada a cada territorio y a las pymes

Ángela de Miguel reclama más margen para la negociación colectiva, menos burocracia y mejor conectividad para que las pymes puedan sobrevivir y crecer.

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La presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel.-ARCHIVO Diego Radamés - Europa Press

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La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, ha defendido este martes la necesidad de una negociación colectiva que refleje las particularidades de las pequeñas y medianas empresas y las diferencias existentes entre territorios.

En esta línea, ha advertido de que si el Gobierno "deja sin espacio real a la negociación colectiva, está limitando la capacidad de mejora y de decisión" de las compañías, aludiendo a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y a la propuesta de reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales.

"Si tengo un aumento de productividad y no tengo al Gobierno por medio, podré decidir si lo que quiero hacer es un aumento de salarios o lo que quiero es hacer una reducción de horas, porque en cada momento, en cada sector y en cada lugar de España se tiene una realidad diferente", ha subrayado en el primer Foro Económico de El Diario Montañés de 2026, donde ha remarcado que desde la patronal son "defensores" del diálogo y del trabajo en la negociación colectiva.

Ha reiterado que la situación en España "no es la misma" ni para todos los trabajadores ni para todos los empresarios, y ha puesto como ejemplo que hay actividades que ya operan por debajo de las 37,5 horas, señalando que "donde se puede, se hace".

"La perspectiva individual es muchísimo más eficiente que las grandes imposiciones del Gobierno", ha remarcado la presidenta de Cepyme, que ha calificado de "mucho acierto" que se haya frenado la propuesta de recorte de la jornada a 37,5 horas, ya que "hubiera sido desastroso para sectores que ya están realmente muy tocados", citando especialmente el agroalimentario.

Asimismo, ha repasado los principales desafíos y oportunidades que afrontan este año las pymes —ha cifrado en 23.000 las que han desaparecido en España desde la pandemia—, destacando el aumento de los costes laborales y de los insumos, en particular los energéticos, junto con la carga burocrática, el absentismo, la presión fiscal y los problemas de conectividad.

Trabas administrativas y exceso de burocracia

De Miguel ha valorado como "un avance importante" la Ley de Simplificación Administrativa de Cantabria y ha resaltado el "reto" para el conjunto de la sociedad cántabra de lograr que esta normativa empiece a dar "frutos" reales.

Ha puesto el acento en la relevancia de esta "ayuda", recordando que las pequeñas empresas "no tienen 40 departamentos para cumplir los requerimientos de la Administración" ni para soportar la elevada carga burocrática. "Si yo tengo un taller, soy mecánico y lo que tengo en mi empresa son mecánicos. No tengo un jurista que me pueda responder a todos los requerimientos", ha recalcado.

Ha añadido además la complejidad ligada a la gestión de residuos y a la sostenibilidad, subrayando que el "problema" ahora no es tanto aplicar prácticas sostenibles como "reportar y cumplimentar muchos requerimientos administrativos".

Absentismo y salud mental, retos crecientes

Por otro lado, la presidenta de la patronal de las pymes españolas ha señalado el absentismo como uno de los grandes desafíos para los pequeños negocios, llamando la atención sobre los datos de Cantabria, donde prácticamente se han duplicado las tasas hasta situarse en un 6%.

Así, ha profundizado en que el absentismo se concentra en un segmento muy concreto de la población, especialmente entre los más jóvenes, y se vincula al incremento de los problemas de salud mental. "Nos encontramos con una realidad diferente a la que podíamos tener hace cinco años", ha indicado, reclamando medidas desde los ámbitos social, regulatorio y sanitario.

Otro elemento que ha destacado De Miguel es la conectividad, especialmente relevante para una comunidad como Cantabria. "Es importante que Cantabria esté conectada", ha afirmado, aludiendo a la alta velocidad y al Corredor Atlántico, y ha defendido que la región forme parte de este eje y refuerce el papel del Puerto de Santander, al que ha atribuido una posición estratégica.

Ha sumado también la necesidad de mejorar la conexión a la red eléctrica, advirtiendo de que las pymes "no pueden crecer si no tienes capacidad de energía para engarcharte", antes de concluir que la comunidad "tiene muchos retos" en este terreno.

En paralelo, ha señalado que Cantabria dispone de un programa de digitalización "bastante interesante" y ha insistido en la importancia de avanzar en esa dirección. "Es una tierra donde tenemos muchísimas pequeñas y medianas empresas con muchísimo potencial", ha resaltado.

Fiscalidad, innovación y papel de las microempresas

En materia fiscal, ha denunciado que las compañías españolas soportan un esfuerzo tributario "terrible" en un contexto de recaudación "récord", que golpea con especial dureza a la empresa más pequeña, muchas veces abocada al cierre, con las consecuencias que ello implica para la cohesión territorial, social y para el conjunto de la economía.

Como principales oportunidades, De Miguel ha señalado las que se derivan de la innovación, la digitalización y la Inteligencia Artificial, defendiendo la necesidad de acompañar a las pymes en esta nueva etapa, que ha planteado como "un cambio y una transformación cultural".

En este apartado, ha hecho referencia también al contexto internacional, marcado por cambios estratégicos, de mercado y por acuerdos como el de Mercosur.

La dirigente de la patronal ha lamentado la desaparición de 23.000 microempresas y ha reclamado darles visibilidad y reconocerlas (panaderos, fontaneros...) como verdaderas empresas y como piezas clave de cohesión, especialmente en una región como Cantabria, con un medio rural "muy activo y muy potente". "Si no hay una microempresa, no existe nada. Nadie quiere vivir en un sitio donde no estén esas personas que te ayudan", ha concluido.