Aqualia ha comunicado este lunes que pondrá en marcha la construcción de una planta desaladora “de última generación” en Corpus Christi (Texas, Estados Unidos), con el objetivo de ayudar a paliar la “sequía histórica” que sufre actualmente esta ciudad.
El proyecto consiste en una planta contenerizada para desalar agua salobre ubicada en la instalación municipal O.N. Stevens, acompañada de infraestructuras críticas asociadas (tuberías, depósitos de almacenamiento, estaciones de bombeo y sistemas de vertido). Aqualia asumirá el diseño, el suministro, la construcción, la puesta en marcha y la explotación de la planta durante un periodo de cinco años.
La instalación podrá tratar 1.052 litros por segundo (l/s) y producir hasta 933 l/s de agua potable en un plazo de 24 meses, que se incorporará a la red municipal de abastecimiento. El proyecto se integra en un programa de inversión pública cercano a los 175 millones de dólares (unos 149 millones de euros al cambio actual).
En una nota, la compañía subraya que la nueva planta “reforzará de forma urgente la seguridad hídrica de la ciudad ante una sequía sin precedentes” que ha reducido el nivel de sus embalses principales al 7,8% de su capacidad. Además, destaca que este contrato “refuerza su posicionamiento en el mercado norteamericano y consolida su posición de liderazgo internacional en el ciclo integral del agua, así como en ingeniería y grandes plantas de tratamiento”.
La desaladora estará en funcionamiento en menos de un año y su despliegue se hará por fases, combinando módulos provisionales de rápida instalación con la ejecución gradual de la planta permanente, según detalla el operador global del ciclo integral del agua.
De acuerdo con Aqualia, la solución propuesta sobresale por su elevada eficiencia energética, con un consumo específico competitivo en el tratamiento de aguas salobres, y por su gran flexibilidad operativa, un aspecto “clave en contextos de alta variabilidad hidrológica y crecimiento demográfico sostenido”.
Al concluir los cinco años de contrato, Aqualia seguirá al frente de la gestión de la planta mientras desarrolla un programa intensivo de capacitación para el personal de Corpus Christi Water, con el fin de garantizar “una transición ordenada y autónoma” una vez finalice la concesión.
“La resiliencia hídrica se está convirtiendo en uno de los grandes retos de infraestructura de esta década”, ha declarado el director de Aqualia para Europa y América, José Miguel Janices, quien ha resaltado que la empresa aporta “soluciones que combinan rapidez de despliegue, fiabilidad operativa y una experiencia contrastada”.