Saudi Aramco, considerada la mayor compañía petrolera del planeta, obtuvo en 2025 un beneficio neto atribuible de 92.811 millones de dólares (80.228 millones de euros), lo que representa un descenso del 11,6% frente al mismo periodo del año anterior, como consecuencia del retroceso de los ingresos provocado por la caída de las cotizaciones del petróleo, según refleja el informe de resultados difundido este martes.
El precio medio del crudo durante todo el ejercicio se situó en 69,2 dólares por barril, claramente por debajo de los 80,2 dólares registrados el año previo. En el cuarto trimestre, la media fue de 64,1 dólares, lo que supone un recorte del 12,3% respecto al coste anotado un año antes.
En este contexto, la facturación total de la petrolera en 2025 se redujo un 7,2% interanual, hasta 445.654 millones de dólares (385.232 millones de euros).
La compañía detalló que la caída de los ingresos obedeció sobre todo "a la bajada de los precios del petróleo crudo", a lo que se sumó el descenso de las cotizaciones de los productos refinados y químicos, un impacto que solo pudo compensarse parcialmente gracias a un incremento de los volúmenes comercializados.
Entre octubre y diciembre de 2025, el beneficio neto de Aramco se situó en 17.768 millones de dólares (15.359 millones de euros), un 20,5% menos que en el mismo tramo del ejercicio previo, mientras que los ingresos alcanzaron 111.010 millones de dólares (95.959 millones de euros), un 2,9% inferiores.
El consejo de administración de Aramco aprobó para el cuarto trimestre un dividendo base de 21.146 millones de dólares (18.279 millones de euros), un 4,2% por encima del repartido un año antes. En cambio, la distribución vinculada al desempeño se redujo hasta 219 millones de dólares (189 millones de euros), lo que implica un desplome del 98%.
Así, en el conjunto de 2025 el dividendo base asciende a 84.577 millones de dólares (73.110 millones de euros), un 4,2% más que en 2024, mientras que el dividendo por rendimiento se hunde un 98%, hasta 876 millones de dólares (757 millones de euros), muy por debajo de los 43.092 millones de dólares (37.250 millones de euros) abonados el ejercicio anterior.
"Aramco registró un sólido crecimiento y sólidos flujos de caja en 2025, lo que reforzó la confianza en nuestra estrategia", afirmó el presidente y consejero delegado de la compañía, Amin H. Nasser, quien subrayó la disciplina en la asignación de capital y las operaciones de bajo coste de la empresa durante un año marcado por la volatilidad en los precios.
"Tras otro año de demanda récord de petróleo en 2025, creemos que las inversiones continuas en nuestras operaciones nos posicionan bien para el futuro", añadió.