La dirección de ArcelorMittal ha ratificado este martes la puesta en marcha de una inversión para una acería eléctrica en Dunquerque (Francia), mientras sigue sin concretar una fecha para el inicio del proyecto equivalente en Gijón, según ha señalado CCOO.
En una nota difundida por el sindicato, la compañía ha subrayado que la ampliación de la capacidad productiva en Sestao (de 0,5 MTm. a 1,6 MTm.), unida a la inversión del proyecto LEAF en Gijón, refleja de forma clara la apuesta del grupo por la descarbonización de sus instalaciones en España.
No obstante, ha avisado de que, aunque el incremento de la producción en Europa podría implicar la reactivación de hornos altos en Francia y Polonia, la pérdida de competitividad en España, sumada al elevado precio de la energía eléctrica (33 euro/Mw. más que en Francia), supone una “clara desventaja competitiva”, lo que, según ha advertido, puede provocar que las inversiones necesarias se orienten hacia otras plantas del continente.
Respecto al Horno Alto B, CCOO ha indicado que la multinacional continúa sin encontrar una solución satisfactoria para su puesta en marcha, por lo que, si no se revierte la situación actual, “no quedaría otra opción que abrir el horno y ver lo que hay dentro”, han señalado.
En relación con las posibles salidas del personal de mayor edad, la dirección ha remitido este asunto al marco de la negociación colectiva. En paralelo, sobre el proyecto de deslocalización de funciones de apoyo, la empresa ha pedido mantener la calma y aguardar a las conclusiones finales del mismo.