El presidente y CEO de Arteche, Alex Artetxe, ha señalado que por ahora no detectan “impactos significativos” en la actividad del grupo derivados del “complejo e incierto” escenario vinculado a la guerra de Irán y ha recalcado que están “preparados” para gestionar estos “riesgos externos” mediante la diversificación de proveedores y una planificación “bien” estructurada de los suministros. Por ello, la compañía mantiene sin cambios sus previsiones para 2026 y conserva una visión “positiva y osptimista” sobre el ejercicio.
La empresa vasca especializada en equipos y soluciones para el sector eléctrico ha celebrado este miércoles en Mungia (Vizcaya) su Junta General de Accionistas, donde se ha aprobado repartir el 50% del beneficio neto de 2025 como dividendo, equivalente a 0,3969 euros por título, un 140% más que el año precedente. El pago se efectuará el 12 de mayo.
Durante la junta, el presidente y CEO de Arteche, Alex Artetxe, que ha definido la compañía como “un proyecto apasionante”, ha subrayado que se trata de la primera Junta que celebran como empresa cotizada en el mercado principal de la Bolsa Española, tras su salto desde BME Growth en febrero.
Artetxe ha descrito 2025 como un ejercicio “excelente” para Arteche, con ventas récord de 508,4 millones (+15,3%), un beneficio neto de 45,3 millones (93,4%) y una deuda financiera neta equivalente a 0,3 veces el Ebitda. Ha destacado el crecimiento a doble dígito, la mejora de la rentabilidad en más de 300 puntos básicos y la generación de valor para los accionistas.
Todo ello se ha producido en un entorno “exigente”, en el que la transformación del sistema energético coincide con una “incertidumbre geopolítica importante”. Según ha remarcado, el mercado eléctrico muestra una “dinámica sólida” y envía “señales claras” de que “la demanda eléctrica crece y con ello la inversión en redes”.
En este contexto, ha recordado la Junta de Accionistas de 2025, que coincidió con el gran apagón registrado en España y que, en palabras del presidente y CEO de Arteche, supuso un “recuerdo brutal” de que “la inversión en redes no es un lujo” sino una “necesidad de seguridad energética en todos los países”. A su entender, este episodio evidencia “la necesidad de invertir en redes, la necesidad de acelerar la inversión, buscando una red cada vez más fiable, más resiliente y más segura”.
Alex Artetxe ha indicado que, ante este escenario, la compañía aspira a desempeñar “un papel cada vez más relevante” y está impulsando operaciones inorgánicas y alianzas “para estar cada vez mejor preparados y reforzar capacidades”. Ha mencionado como ejes de su estrategia la innovación como motor de competitividad, la sostenibilidad como elemento transversal y el talento como soporte del crecimiento futuro.
Ha explicado que este “buen contexto de mercado” para su negocio y para la inversión coincide con un entorno externo “inestable, complejo y volátil”, marcado por la guerra de Irán y la “creciente fragmentación política”, que repercute en las cadenas de suministro, en los costes energéticos y en las decisiones de inversión.
Plan estratégico y objetivos para 2026
En este marco, ha remarcado que 2026 será un “año importante”, en el que culminan su actual plan estratégico y darán paso a uno nuevo con “una visión aún más ambiciosa”, orientado no solo a “reaccionar al mercado” sino a tomar decisiones que permitan “crear valor sostenible al futuro” para los accionistas.
Ha avanzado que este nuevo plan se presentará en el segundo semestre del año y ha insistido en que encaran esta fase “desde una base de crecimiento sólida”, apoyada en una demanda estructuralmente fuerte del mercado eléctrico “en todas las geografías”. Pese al contexto geopolítico, ha reiterado que la exigencia de redes “más fiables, más resilientes y más seguras” es “clara y está creciendo”.
Visión positiva y evolución del negocio
En consecuencia, ha reiterado que mantienen una “vision positiva” para 2026, ejercicio que afrontan “con ilusión, optimismo y con la gestión adecuada” ante el entorno actual. Ha confirmado el ‘guidance’ comunicado en febrero al mercado, que contempla una cifra de negocios de entre 555 y 585 millones, lo que implicaría un incremento a doble dígito frente a 2025, un aumento del Ebitda hasta un rango de 87,7 a 95,4 millones y un margen Ebitda que “puede ir de 15,8% a 16,3%”.
Artetxe ha indicado que el comportamiento de Arteche en el primer trimestre del año respalda “la solidez del negocio y también la capacidad de ejecución”. Ha detallado que el periodo se ha cerrado en línea con las previsiones y con una cartera de pedidos “sólida, en máximos históricos” de 382 millones, que aporta “visibilidad” sobre el ejercicio y garantiza que “la política de retribución y los resultados descansan sobre flujos de caja reales y comprometidos”.
El máximo responsable de Arteche ha añadido que el arranque del año ha sido “bueno” y que continúan creciendo “en datos similares a los de años anteriores”, en un entorno con “cada vez más con elementos de volatilidad” y “todavía más complejo y más incierto” tras la guerra de Irán.
No obstante, ha reiterado que, a día de hoy, no perciben “impactos significativos” en la marcha del negocio y que el compromiso de la compañía es “gestionar esta complejidad con agilidad y con disciplina” como, según ha indicado, “hacen siempre”.
Ha precisado que están centrados en “diversificar proveedores, en planificar bien los suministros” y “en hacer todo lo que en el fondo se ha ido aprendiendo en los años pasados y se ha demostrado que se ha sabido hacer con las crisis anteriores, tanto en el Covid como en la guerra de Ucrania”, con el objetivo de que esos “riesgos externos no frenen la ejecución operativa” y puedan cumplir “los planes”.
Por ello, ha defendido que la compañía está “preparados” para gestionar “entornos complejos” y encara 2026 “con ambición, confianza y también con responsabilidad”.
Acuerdos de la Junta y cambios en el Consejo
En la Junta, además de ratificarse el dividendo, se ha aprobado el resto de propuestas elevadas al órgano, entre ellas las cuentas anuales, el informe de gestión de la Sociedad y de su grupo consolidado correspondientes a 2025, así como la gestión del Consejo de Administración.
En el ámbito de sostenibilidad, la Junta ha respaldado el Estado de Información No Financiera consolidado y la información sobre sostenibilidad del Grupo relativa a 2025.
Asimismo, se ha acordado dejar sin efecto la autorización previa y otorgar una nueva autorización al Consejo de Administración para la adquisición derivativa de acciones propias, de forma directa o a través de sociedades del Grupo, y para la reducción de capital mediante la amortización de títulos propios, delegando en el Consejo las facultades necesarias para su ejecución en los términos planteados.
En materia de gobierno corporativo, los accionistas han dado luz verde a la ratificación y nombramiento de Finkatze Kapitala Finkatuz, S.A. como consejero dominical por el plazo estatutario de cuatro años, siendo Amaia del Villar la persona designada, quien ha aceptado el cargo.
Además, tras la renuncia del consejero Pablo Ramallo Taboada, se ha aprobado el nombramiento de Aurora Gracia de los Ríos como consejera dominical por el mismo periodo, que igualmente ha aceptado su designación. Con estas incorporaciones, la presencia femenina en el Consejo de Administración de Arteche asciende al 36%, avanzando hacia el objetivo de alcanzar el 40% en 2030.
Por último, la Junta ha fijado el importe máximo de la remuneración de los consejeros en su condición de tales para el ejercicio en curso y ha delegado facultades para la formalización, interpretación, subsanación, desarrollo y ejecución de los acuerdos adoptados.