La Asociación Española del Gas (Sedigas) y la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) han suscrito un acuerdo de colaboración para dar un impulso al biometano en España. El pacto se centrará en la puesta en marcha de acciones de divulgación y programas formativos sobre este gas renovable, según han señalado ambas organizaciones en un comunicado.
El convenio fija un marco estable de cooperación entre el sector gasista y el ámbito agroganadero, con el objetivo de avanzar en una transición energética que integre al territorio, genere actividad económica y contribuya de manera efectiva a la descarbonización y al desarrollo de la economía circular en el país.
En esta línea, las dos entidades trabajarán conjuntamente en la presencia en foros especializados, el intercambio de conocimientos técnicos y la puesta en marcha de proyectos relacionados con la valorización de residuos y la producción de biometano en zonas rurales.
Al mismo tiempo, Sedigas y Asaja subrayan la importancia de que el despliegue de estas iniciativas se lleve a cabo de forma ordenada y con aceptación social, apoyado en el rigor técnico, la transparencia y el diálogo con el territorio, de manera que se garantice su compatibilidad con la actividad agroganadera y la preservación del entorno natural.
El presidente de Sedigas, Joan Batalla, ha señalado que el biometano es una "oportunidad de país para avanzar en la descarbonización, reforzar la seguridad energética y generar valor en el medio rural". "Este acuerdo con Asaja refuerza la necesaria colaboración entre el sector gasista y el sector primario, clave para impulsar un despliegue eficiente y sostenible de los proyectos y asegurar beneficios tangibles para el sector agroganadero y el conjunto de la sociedad", ha explicado.
Desde Asaja remarcan, por su parte, que el biometano representa una "oportunidad real" para agricultores y ganaderos, al posibilitar que los residuos se transformen en recursos y se abran nuevas vías de ingresos en el medio rural.
La organización agraria incide, no obstante, en que este desarrollo debe planificarse contando con el sector desde el inicio, detectando sus necesidades y garantizando que las iniciativas se ajusten a la realidad de las explotaciones.
España dispone de uno de los mayores potenciales de generación de biometano de Europa, calculado en 163 teravatio hora (TWh), lo que sitúa al país ante una oportunidad estratégica para liderar el despliegue de este gas renovable y reforzar tanto su competitividad como su independencia energética.