Economía

Asufin carga contra los nuevos topes al crédito al consumo por ser onerosos para los clientes

Asufin respalda la nueva ley de crédito al consumo, pero rechaza los topes propuestos por el Gobierno por considerarlos excesivos y perjudiciales para el cliente.

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Asufin ha valorado positivamente que el Gobierno haya puesto ya sobre la mesa un anteproyecto de ley para incorporar al ordenamiento español la directiva europea sobre créditos al consumo, aunque ha mostrado su desacuerdo con los nuevos límites planteados. A su juicio, estos 'topes', que califica de “muy generosos”, dejan unos márgenes “muy elevados” y resultan, en consecuencia, “onerosos” para los consumidores.

En un comunicado, la asociación subraya que esta normativa debió haberse traspuesto el pasado mes de noviembre y que su tramitación va “con retraso”. Recalca que se trata de una ley “clave” para ordenar el mercado del crédito y reforzar la protección frente a “prácticas abusivas y precios de usura”, destacando que “por primera vez” se fijará un límite al cobro de intereses.

El texto elaborado por el Ejecutivo, que entra ahora en fase de audiencia pública para que los distintos agentes remitan sus alegaciones, prevé márgenes de hasta 15 puntos porcentuales para préstamos de hasta 1.500 euros. Con los tipos actuales en torno al 7%, esto elevaría el techo de intereses hasta aproximadamente el 23%. Asufin advierte de que este nivel del 23% es “similar” al de una tarjeta 'revolving'.

Para operaciones entre 1.500 y 6.000 euros, el margen se reduce a 10 puntos, lo que acercaría el coste al de una tarjeta de crédito convencional. En los importes superiores con vencimiento inferior a 8 años, el diferencial se fija en 8 puntos porcentuales, lo que, con los tipos vigentes, supondría un interés cercano al 16%. En plazos más largos (créditos por encima de 6.000 euros y vencimiento superior a ocho años), el margen baja a seis puntos, con un tipo resultante en torno al 14%, niveles que la asociación equipara a los de los préstamos preconcedidos.

“Habida cuenta de que se trata de 'topes', resultan, con todo, muy generosos para la industria y onerosos para el consumidor”, critica Asufin, que considera que los límites dejan demasiado espacio a las entidades financieras.

La organización lamenta asimismo que, de las dos vías disponibles para fijar los máximos de interés en los créditos al consumo, el legislador haya escogido la “menos proporcional” y la que “puede perjudicar al consumidor en un escenario de tipos bajos”.

Frente a este planteamiento, Asufin defiende que sería más razonable establecer los topes mediante multiplicadores asociados a cada tramo de importe. En concreto, plantea un multiplicador de 3 para los préstamos más reducidos, de 2,5 para el siguiente escalón, y de 2 y 1,5 para las cuantías más elevadas.

Minicréditos y nueva figura regulatoria

En contraste con sus críticas al esquema general, la asociación ve “más razonable” el diseño propuesto por el Gobierno para el segmento del minicrédito. Asufin sostiene que estos prestamistas verán “muy limitada” su capacidad para fijar precios y celebra que, siguiendo una recomendación de la propia entidad, el anteproyecto contemple la creación de una nueva figura específica para supervisar a los operadores de minicréditos.

Según la asociación, esta nueva categoría regulatoria aportará “mayor seguridad jurídica al consumidor” y permitirá que “se termina con el crédito informal: todos los que no se ofrezcan con la debida autorización serán considerados nulos”.

De acuerdo con los cálculos de Asufin, y tomando como referencia el sistema diseñado por el Gobierno para contener los costes de estos prestamistas de alto coste, el interés máximo podría situarse en el 4%. Con este tope, los usuarios ahorrarían de media unos 60 euros en los intereses de un préstamo de 300 euros a 30 días y alrededor de 168 euros en operaciones a 90 días por el mismo importe.