ATR mantiene ingresos estables en 2025 en torno a 1.000 millones y reduce entregas a 32 aviones

ATR mantuvo ingresos estables en 2025 pero entregó menos aviones, reforzó su cartera de pedidos y avanzó en leasing, segunda mano y aviación limpia.

2 minutos

El fabricante ATR facturó plano en 2025, hasta los 1.000 millones, y entregó dos aviones menos que un año antes. LOUIS DERIGON

Publicado

2 minutos

El constructor de aviones regionales ATR registró en 2025 una facturación de 1.200 millones de dólares (1.019 millones de euros), el mismo volumen que el ejercicio anterior, y completó la entrega de 32 aeronaves, dos menos que en 2024, quedando por debajo de su meta inicial debido a interrupciones en la cadena de suministro.

La empresa comunicó además una entrada bruta de 60 pedidos el pasado año, procedentes de nueve clientes repartidos en nueve países, entre ellos compromisos de dos dígitos por parte de Air Algérie y UNI Air: 16 y 19 ATR 72-600, respectivamente.

En términos netos, los encargos se situaron en 50 aeronaves, lo que elevó la cartera global de pedidos por encima de las 160 unidades, según detalló la compañía en un comunicado.

ATR subrayó que 2025 estuvo marcado por un mercado de arrendamiento "dinámico", con más de 10 unidades nuevas cedidas en leasing a aerolíneas a partir de las carteras de los arrendadores, entre ellas un avance significativo con Ethiopian Airlines.

El segmento de segunda mano mostró igualmente una actividad intensa durante el periodo, con más de 90 operaciones cerradas. Al mismo tiempo, los servicios de soporte y atención al cliente generaron unos ingresos de 538 millones de dólares (457 millones de euros), lo que supone un nuevo máximo para la compañía.

El ejercicio también destacó por varios hitos en la flota, con progresos relevantes en Norteamérica: JSX en Estados Unidos inició operaciones de vuelos chárter públicos con ATR 42-600, mientras que en Canadá Rise Air logró la certificación y recepción del primer ATR-600 del país.

Paralelamente, se incrementó el interés por los desplazamientos regionales de gama alta, algo que se evidenció en la mayor implantación de la colección ATR HighLine, adoptada también por Berjaya Air, Air Tahiti y Air Cambodia.

En este contexto, ATR se adentró en 2025 en un nuevo ciclo tecnológico de gran calado, apoyado en el lanzamiento de dos programas de Aviación Limpia de la UE: Heracles y Demetra. Estas iniciativas de I+D persiguen demostrar un banco de pruebas de vuelo híbrido-eléctrico del ATR 72-600 para finales de 2029.

Previsiones positivas para 2026

Mirando a 2026, el vicepresidente sénior comercial de ATR, Alexis Vidal, prevé que la movilidad regional seguirá al alza, impulsada por el paso progresivo del transporte terrestre al aéreo en economías emergentes, la necesidad de reforzar la conectividad de red en mercados maduros y el desarrollo de propuestas premium para los viajeros.

"Ante la necesidad de viajes aéreos asequibles y el aumento previsto de los costos del combustible, los turbohélices son la única solución económicamente viable para ampliar la conectividad regional de forma rentable", ha resaltado.