Los profesionales por cuenta propia vinculados a perfiles digitales, la consultoría especializada y los oficios técnicos se sitúan a la cabeza en volumen de facturación, pudiendo rebasar los 100.000 euros al año, de acuerdo con el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA.
En conjunto, los autónomos con mayor rentabilidad manejan una franja de ingresos anuales que va desde los 30.000 euros hasta más de 100.000 euros, en función del sector donde operan, del grado de especialización y de la capacidad de escalar su actividad.
Los datos de UPTA sitúan las actividades ligadas al entorno digital, como el desarrollo web, el marketing online o el diseño, entre las más lucrativas, con ingresos mensuales que se mueven entre los 2.000 y los 6.000 euros, y que pueden superar los 8.000 euros en perfiles muy cualificados o con presencia en mercados internacionales.
En el campo de la consultoría y la formación, sobre todo en profesionales con una trayectoria consolidada, la facturación puede ir de los 3.000 a los 10.000 euros al mes. Este avance se explica por la combinación de servicios a medida con productos digitales escalables, como cursos en línea o programas de mentoría.
En cuanto a los oficios técnicos (electricistas, fontaneros o instaladores de energías renovables), los ingresos habituales se sitúan entre los 2.500 y los 5.000 euros mensuales, con margen para incrementarse según el volumen de trabajo y el grado de especialización de los encargos.
El comercio electrónico, en cambio, muestra una fuerte disparidad: mientras algunos autónomos en etapas iniciales apenas rebasan los 1.000 euros al mes, otros proyectos ya consolidados alcanzan entre 5.000 y 20.000 euros mensuales, condicionados por el nivel de ventas, los márgenes y la estrategia de crecimiento.
En ramas como la salud y el bienestar, la media de ingresos se sitúa entre los 1.500 y los 4.000 euros al mes, mientras que los servicios a empresas, como asesoría fiscal, contabilidad o gestión administrativa, mantienen ingresos recurrentes que oscilan entre los 2.000 y los 5.000 euros mensuales.
“La rentabilidad del trabajo autónomo está cada vez más ligada a la especialización, la digitalización y la capacidad de generar valor añadido, lo que está provocando una brecha creciente entre actividades”, ha expuesto el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, que ha reclamado políticas públicas para que no se consolide la desigualdad de ingresos.