El director general de Economía del Banco de España, David López Salido, subraya la necesidad de que la evolución demográfica pase a ocupar un lugar central en el análisis y definición del crecimiento económico en los próximos años, al considerarla una variable determinante para la economía en su conjunto.
“Me preocupa muchísimo la demografía. Me preocupa por distintos motivos, pero creo que la respuesta a la demografía tiene que ver, no solo las tasas de fecundidad o fertilidad si pensamos en un punto más interno, sino a los flujos migratorios y las determinadas 'skills' que asociamos a estos flujos migratorios”, ha señalado el director de Economía durante un acto organizado por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF).
En este contexto, David López insiste en que la dimensión demográfica debe consolidarse como un factor esencial a la hora de proyectar el crecimiento de la economía en general. En esta línea, dentro de la Dirección General de Economía se ha puesto en marcha recientemente una oficina de tendencias globales, destinada a analizar desafíos de medio y largo plazo, entre ellos el impacto de las nuevas tecnologías, los cambios demográficos o el diseño institucional.
Riesgos de las subidas salariales y la inversión residencial
Respecto al comportamiento reciente de la economía española, el director general ha recordado que el país ha registrado en 2025 tasas de crecimiento cercanas al 3%. “Por primera vez, España tiene una economía que crece por encima de economías que tradicionalmente han tirado del crecimiento. Pero uno no se puede quedar en este top line”, ha advertido.
Tras poner en valor la fortaleza de la demanda interna —con especial énfasis en el consumo privado—, así como el dinamismo de la inversión en activos intangibles y del mercado laboral, David López ha alertado de los riesgos que se concentran en la inversión residencial y en la evolución de los salarios pactados en los convenios colectivos, así como en las decisiones sobre incrementos retributivos en las administraciones públicas, que “ha sorprendido un poco”.
Un mundo en transición: “no sabemos cuál es el punto de destino”
El director general del Banco de España ha indicado que la economía mundial atraviesa actualmente una fase de transición en la que “no sabemos muy bien cuál es el punto de destino”. Por este motivo, ha admitido que resulta complejo incorporar a los modelos de análisis el grado de incertidumbre existente, aunque ha insistido en que debe considerarse de forma explícita al tomar decisiones de inversión, de gasto o de política pública.
En el plano europeo, el director general de Economía ha llamado a reconocer los avances logrados por la Unión Europea en los últimos años, al tiempo que ha defendido la necesidad de reforzar la capacidad de atraer talento y potenciar la investigación, aspectos que identifica como uno de los grandes puntos fuertes de Estados Unidos.