El Banco de España alerta de un frenazo en la economía de un 1,9% en el peor escenario de la guerra en Irán

El organismo prevé que el encarecimiento de la energía lastre el crecimiento y eleve los precios, con un impacto condicionado por la evolución del conflicto

2 minutos

Fachada del Banco de España Jesús Hellín - Europa Press

Fachada del Banco de España Jesús Hellín - Europa Press

Comenta

Publicado

Última actualización

2 minutos

Más leídas

El Banco de España advierte de que una prolongación del conflicto en Oriente Medio podría tener un impacto significativo sobre la economía española, con una desaceleración del crecimiento y un fuerte repunte de los precios energéticos que acabaría trasladándose al conjunto de la inflación

En sus proyecciones económicas de primavera, la institución que dirige José Luis Escrivá dibuja varios escenarios marcados por la incertidumbre geopolítica, con especial atención a la evolución de la guerra en la región y sus efectos sobre el petróleo y el comercio internacional

Un crecimiento que resiste, pero con riesgos

En el escenario central, el organismo mejora ligeramente sus previsiones y sitúa el crecimiento del PIB en el 2,3% para 2026, impulsado por el dinamismo de la actividad económica y el impacto de las medidas aprobadas por el Gobierno para mitigar la crisis

Sin embargo, el Banco de España advierte de que el conflicto restará 0,4 puntos al crecimiento, un efecto parcialmente compensado por el plan anticrisis, y señala que la economía podría ralentizarse hasta el 1,9% en el peor de los casos si la guerra se prolonga y se intensifican las disrupciones en los mercados energéticos

La inflación, principal amenaza

Donde el impacto será más visible es en los precios, ya que el encarecimiento del petróleo y el gas podría disparar la inflación hasta el 5,9% en el escenario más adverso, niveles que no se registraban desde la crisis derivada de la guerra en Ucrania

En el escenario central, la inflación se situaría en el 3% en 2026, casi un punto por encima de lo previsto anteriormente, mientras que la subyacente alcanzaría el 2,7%, reflejando la persistencia de las tensiones inflacionistas más allá de la energía

Desaceleración a medio plazo

El organismo anticipa además una pérdida de impulso en 2027, con un crecimiento que podría caer al 1,7% y hasta el 1,1% en un contexto más negativo, lo que apunta a un enfriamiento progresivo de la economía española tras los años de mayor dinamismo

Pese a este contexto, el mercado laboral seguiría mostrando resistencia, con una creación de empleo sostenida y una tasa de paro que se mantendría por debajo del 10%, aunque el deterioro del entorno internacional podría acabar trasladándose también a la actividad y al empleo

En el ámbito fiscal, el Banco de España prevé un ligero aumento del déficit hasta el 2,3% debido a las medidas adoptadas para hacer frente a la crisis, mientras que la deuda pública se situará en el 99,2% del PIB en 2026, bajando por primera vez desde 2019 del umbral del 100%

El informe concluye que el escenario económico sigue marcado por una elevada incertidumbre, en función de la evolución de la guerra y de su impacto sobre los mercados energéticos, factores que serán determinantes para el crecimiento y la estabilidad de precios en los próximos años