La nueva estrategia de inversión de Bankinter para el mercado español configura una cartera recomendada en la que destacan ACS, Ferrovial, Cellnex, Aena, Iberdrola, Endesa, Redeia, Santander, BBVA, CaixaBank, Repsol y Técnicas Reunidas, según recoge su informe de estrategia y perspectivas para el segundo trimestre de 2025.
Junto a estas compañías nacionales, el banco incorpora un grupo relevante de valores internacionales. En defensa, el documento menciona a Rheinmetall, Leonardo, Thales, Lockheed Martin y RTX, mientras que en el ámbito tecnológico estadounidense se inclinan por Microsoft, Alphabet, Meta, Apple, Amazon y Netflix.
En el segmento de semiconductores, la selección se orienta hacia Nvidia, Broadcom, AMD, TSMC, ASML y Micron, y en el área de infraestructuras se suma también la francesa Vinci. Para el bloque de transición energética, Bankinter incluye a Enel, E.ON, RWE y Constellation Energy, y en el de 'telecos' opta por Deutsche Telekom, T-Mobile y AT&T.
En el negocio bancario internacional, además de las entidades españolas ya mencionadas, el informe añade a Commerzbank, Unicredit, Intesa, Morgan Stanley, Citigroup y JPMorgan. En el sector ligado al petróleo, la lista se completa con ENI, Halliburton, Baker Huges y SLB.
Con la vista puesta en los próximos ejercicios, las valoraciones revisadas con beneficios previstos para 2026 y una prima de riesgo más contenida apuntan, según Bankinter, a potenciales de subida moderados, en torno al 10% para Europa y al 13% para Estados Unidos. Señalan que la bolsa española sería la que ofrece mayor recorrido, con un potencial del 18%, apoyada en bancos, transición ecológica e infraestructuras.
La entidad prevé que los resultados corporativos se mantengan "sin cambios significativos" y continúen siendo el principal soporte de las bolsas en los próximos meses. En concreto, calculan un crecimiento de los beneficios del 15% en 2026 tanto en Estados Unidos como en Europa.
En un análisis más global, el equipo dirigido por Ramón Forcada advierte de que la guerra de Irán introduce una nueva fuente de incertidumbre, sobre todo ante la posibilidad de cierre del estrecho de Ormuz, paso obligado para aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
En este contexto, el informe subraya que será "clave" cuánto tiempo se prolongue el encarecimiento del crudo para evaluar su efecto sobre el crecimiento económico global, la inflación y la trayectoria de los tipos de interés.
Al mismo tiempo, Bankinter llama la atención sobre dos focos de riesgo que siguen presentes: "la hipotética sobrevaloración de los desarrolladores de IA aún no cotizados, como OpenAI y Anthropic", y la "irresponsabilidad fiscal de los gobiernos, que admiten una continua expansión de la deuda pública".
La firma considera además que los bancos centrales evitarán nuevas subidas de tipos si el conflicto en Irán desencadena una aceleración intensa de la inflación. "La eficacia de una política monetaria restrictiva sería, en el mejor de los casos, dudosa ante un repunte de precios derivado de un shock de oferta".
En este sentido, mantienen sin cambios sus proyecciones para el Banco Central Europeo (BCE), al no prever "ningún movimiento de tipos este año", mientras que para la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés) contemplan un recorte de 25 puntos básicos, hasta el intervalo del 3,25%-3,50%.
En el capítulo de divisas, la estrategia de inversión para el segundo trimestre del año estima que la pérdida de valor del dólar será menor de lo anticipado a comienzos de ejercicio y sitúa el rango del cruce euro/dólar en 1,15-1,20 euros de cara a 2026.