Bankinter prevé seguir compensando íntegramente el impuesto a la banca en 2026 y 2027

Bankinter confía en seguir neutralizando el impuesto a la banca en 2026 y 2027, tras compensar totalmente su impacto en el ejercicio 2025.

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El director financiero de Bankinter, Jacobo Díaz, ha señalado que la entidad confía en poder seguir neutralizando por completo el efecto del impuesto a la banca en los ejercicios de 2026 y 2027, en línea con lo sucedido en 2025.

“Confirmamos que el impuesto a la banca no tendrá impacto en 2025 y esperamos que este sea el caso para 2026 y 2027”, ha afirmado Díaz durante una conferencia telefónica con analistas celebrada con motivo de la presentación de los resultados anuales del banco.

Tomando como referencia los ingresos de 2024, Bankinter ya había calculado que el impacto bruto del impuesto en 2025 ascendería a 54 millones de euros. No obstante, el nuevo esquema del gravamen contempla una deducción del 25% ligada al pago del Impuesto sobre Sociedades, tributo por el que la entidad abonó 300 millones de euros en 2024. Gracias a esta mecánica, el banco puede llegar a deducirse hasta 75 millones de euros, lo que permite compensar y diluir por completo esos 54 millones inicialmente estimados.

En abril, cuando Bankinter presentó los resultados del primer trimestre de 2025, Díaz ya había anticipado que el desembolso por el impuesto a la banca correspondiente a 2026 sería “cero o muy cerca de cero”. Con sus últimas declaraciones, el ejecutivo amplía ahora esa previsión y la extiende también al ejercicio 2027.

El gravamen ha experimentado modificaciones relevantes desde su diseño inicial en 2022 hasta la versión aprobada por el Congreso en noviembre de 2024. Por un lado, ha dejado de ser una prestación no tributaria para convertirse formalmente en un impuesto. Por otro, se ha configurado como un tributo progresivo, de manera que el tipo efectivo varía según el volumen de ingresos que obtenga cada entidad financiera.

En el caso concreto de Bankinter, el tipo impositivo teórico se sitúa en el 4,8%. Sin embargo, para las entidades de mayor tamaño este porcentaje puede elevarse hasta el 7%, mientras que, en el extremo opuesto, para los bancos más pequeños el tope máximo queda fijado en el 1%.