La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) ha decidido rebajar en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia, que pasa a situarse en el 6,75%. El organismo considera que este ajuste es coherente con el escenario actual de inflación y con la debilidad de la actividad económica, y que además será “apropiada” para hacer frente a las posibles repercusiones de una prolongación de la guerra de Irán.
“Conforme a lo previsto, no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron aumentos. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta”, ha explicado el banco central, que observa un comportamiento dispar en las previsiones de precios.
En este contexto, Banxico ha revisado al alza sus estimaciones de inflación general y subyacente entre el primer y el tercer trimestre de 2026. El cambio se debe, principalmente, a una senda más elevada de la inflación subyacente y a una corrección más lenta de lo previsto en los precios de los servicios.
El instituto emisor ha advertido de que se incrementan los riesgos alcistas para la inflación por el deterioro del entorno comercial y geopolítico, las presiones de costes, la persistencia de la inflación subyacente, la depreciación del peso mexicano y los efectos adversos del clima.
En sentido contrario, la inflación podría moderarse si la actividad económica en México o en Estados Unidos resulta más débil de lo esperado, si el traspaso de los mayores costes a los precios finales es menor, o si se atenúa el impacto derivado de la apreciación del peso mexicano respecto a lo observado el año anterior.
Banxico prevé ahora que la inflación general se sitúe en el 4% al cierre del segundo trimestre, dos décimas por encima de lo calculado en la reunión de febrero. Para el tercer y cuarto trimestre, calcula que descenderá al 3,7% y al 3,5%, respectivamente, lo que implica una décima adicional para la segunda mitad del año y mantener sin cambios la previsión de cierre de 2026.
En cuanto a la inflación subyacente, el banco central estima que terminará el segundo trimestre en el 4,1%, para bajar hasta el 3,7% en el tercero y el 3,4% en el cuarto. Estas cifras suponen una décima más que en febrero para el segundo y tercer trimestre, mientras que la proyección del último tramo permanece inalterada. De cara a diciembre de 2027, las previsiones apuntan a que la inflación general y la subyacente convergerán en el 3%.
La decisión de recortar la tasa se ha adoptado con el respaldo de la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y de los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo. Por su parte, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath se han decantado por mantener el tipo de referencia en el 7%.
El Banco de México ha reiterado su objetivo de preservar la estabilidad de precios y ha señalado que evaluará la conveniencia de nuevos recortes en función de cómo evolucionen el entorno macroeconómico y las condiciones financieras.