La Junta de Gobierno del banco central de México (Banco de México, Banxico) ha acordado por unanimidad mantener el tipo de interés de referencia en el 7%, una decisión que llega en un contexto de debilidad de la actividad económica del país, según ha señalado en un comunicado.
“La Junta de Gobierno juzgó apropiado en esta ocasión hacer una pausa en el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia. Ello en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario. Consideró los ajustes a las previsiones de inflación y la necesidad de continuar evaluando el impacto de los cambios fiscales implementados a principios de año, así como el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado”, justificó la autoridad monetaria mexicana.
En relación con las próximas decisiones de política monetaria, la Junta de Gobierno “valorará realizar ajustes adicionales” sobre el nivel de los tipos con el fin de encauzar la inflación hacia el objetivo del 3% en el horizonte previsto.
La inflación general se redujo del 3,80% al 3,77% entre noviembre y la primera quincena de enero de este año, debido principalmente a una caída del componente no subyacente, mientras que la inflación subyacente repuntó ligeramente hasta el 4,47%.
Las proyecciones de ambas variables se han revisado al alza desde el primer trimestre de 2026 hasta el primero de 2027, como consecuencia de una trayectoria prevista más elevada para la inflación subyacente. De este modo, el Banxico estima que la inflación general alcanzará de forma sostenida la meta del 3% en el segundo trimestre de 2027.
Desde la última reunión de política monetaria, celebrada en diciembre, el peso mexicano “se apreció” y la actividad económica “se expandió luego de la caída registrada en el tercer trimestre”. Paralelamente, la autoridad monetaria ha subrayado que el escenario de incertidumbre y las tensiones comerciales “continúa implicando riesgos a la baja”.