Barceló anticipa un beneficio récord de más de 300 millones en 2025 y mantiene inversiones de 500 millones al año

Barceló prevé un 2025 histórico, con más de 300 millones de beneficio neto, 3.200 millones de ingresos y un fuerte plan inversor y de expansión internacional.

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Raúl González, CEO EMEA Barceló Hotel Group SANDRA BLASCO

Raúl González, CEO EMEA Barceló Hotel Group SANDRA BLASCO

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Barceló encara 2025 con la previsión de firmar un ejercicio histórico, con una cifra de negocio que rebasará los 3.200 millones de euros y un beneficio neto que, por segundo año seguido, se situará por encima de los 300 millones de euros, marcando así el mejor resultado de la compañía.

El grupo hotelero español espera superar todos sus registros anteriores este año, apoyado en un crecimiento de doble dígito en la región EMEA y en una estrategia decidida de expansión en nuevos destinos.

Tal y como ha explicado Raúl González, CEO para EMEA, en un encuentro con periodistas previo a Fitur, el objetivo del grupo es cerrar 2025 con máximos en todos sus indicadores clave, desde los ingresos y las ventas hasta el Ebitda y el beneficio neto.

En el capítulo de facturación, las estimaciones internas sitúan la cifra de negocio por encima de los 3.200 millones de euros al término del ejercicio, lo que supone alrededor de un 6% más que el año anterior, y unas ventas superiores a los 2.200 millones, también con un avance del 6%.

Esta evolución se traslada igualmente a la rentabilidad operativa. El beneficio bruto de explotación (Ebitda), sin la aplicación de la normativa NIIF 16, se moverá en una franja de entre 530 y 540 millones de euros. Si se incorpora el efecto de dicha normativa contable, el Ebitda del grupo se situará cerca de los 700 millones de euros, reflejando la fortaleza del modelo de negocio patrimonial de la cadena.

El beneficio neto será otra de las magnitudes que mostrará un repunte notable, manteniéndose por encima del umbral de los 300 millones de euros, apoyado en gran medida en el excelente comportamiento de la división de EMEA.

González subraya que esta región también atraviesa un ejercicio de récord, impulsada por una gestión eficiente y por una demanda sólida en los mercados en los que operan.

Inversiones de 500 millones de euros al año

La compañía mantiene una estrategia de inversión cercana a los 500 millones de euros anuales para reformas y compras de activos, una cifra que se adaptará a las oportunidades que ofrezca el mercado. Aunque en 2025 el desembolso fue algo inferior por la escasez de activos a precios razonables, el grupo no descarta superar ese nivel si aparecen oportunidades atractivas.

Mirando al corto y medio plazo, la dirección de Barceló detecta una ligera moderación en los ritmos de crecimiento, pero descarta señales de deterioro en el turismo. Para 2026, “la previsión es que la tendencia positiva continúe, apoyada en un deseo de viajar que permanece intacto, especialmente entre el público español”.

Pese a este ajuste en la velocidad de expansión, el grupo mantiene un plan inversor robusto para reforzar su presencia internacional y ganar competitividad en el escenario global.

Según el directivo, el número de viajes por persona seguirá aumentando, siempre vinculado a la mejora de la conectividad aérea y terrestre, un elemento que la empresa considera esencial para que el flujo de viajeros “siga creciendo de manera sostenida en los próximos años”.

Sobre el cierre de 2025, González lo define como un año muy positivo, aunque con un crecimiento ya normalizado tras los incrementos excepcionales de ejercicios previos. Considera que esta moderación es “sana”, al entender que no es realista ni deseable aspirar a subidas anuales del 25%. Además, recalca que el negocio hotelero continúa mostrando una notable resiliencia incluso en economías con dificultades, con un diferencial de rentabilidad todavía elevado entre el norte y el sur de Europa.

En relación con su política de activos, Barceló ha visto salir recientemente algunos hoteles de su cartera por ventas realizadas por los propietarios. La cadena ha optado por no ejercer sus derechos de tanteo y retracto al considerar que los precios en las zonas más demandadas se encuentran excesivamente tensionados.

“Nos estamos quedando fuera de juego en los mercados calientes porque todo nos parece carísimo”, admite González, remarcando que la empresa prefiere actuar con cautela ante las valoraciones actuales. Aun así, esta prudencia no limita su apetito inversor, ya que el grupo dispone de una posición financiera desahogada: una caja de 300 millones de euros y deuda cero, lo que le permite seguir analizando operaciones de compra “siempre que el precio del activo tenga sentido en relación con su rendimiento potencial”.

En cuanto a precios, tras un 2024 con incrementos medios del 6% o 7%, Barceló contempla para este año un alza más contenida, entre el 4% y el 5%. Raúl González defiende que el sector continúa ajustando tarifas para cerrar el histórico ‘gap’ entre Europa y otras áreas, un proceso que no está afectando a la ocupación, que se mantiene en cotas máximas y con poco margen adicional de mejora.

Nuevo Plan Estratégico y expansión internacional

El grupo aprobará a finales de este mes su nuevo Plan Estratégico, con una doble perspectiva temporal: un tramo 2026-2028 y una visión de largo plazo hasta 2031, año en el que la compañía celebrará su centenario y afrontará relevos generacionales.

Frente a la corriente general del sector hacia modelos asset light, Barceló reafirma su apuesta por un equilibrio entre hoteles en propiedad, alquiler y gestión, descartando por ahora la franquicia. La hoja de ruta contempla tanto la compra de inmuebles como la posible integración de gestoras u operadoras ya existentes.

Para el CEO, la clave de estas operaciones está en separar la propiedad del negocio de la gestión, donde ve una oportunidad para reforzar la marca y capturar importantes sinergias.

Bajo la premisa de ser una compañía “con grandes ambiciones pero de planteamiento conservador”, Barceló Hotel Group se encuentra negociando varias operaciones de portafolio que espera cerrar en el corto plazo. La empresa no se limita a activos individuales, sino que explora también operaciones corporativas y fórmulas creativas, incluidas conversaciones con competidores para impulsar movimientos conjuntos.

Al mismo tiempo que avanza en su expansión, la cadena mantiene un intenso programa de inversión en la modernización de su planta actual y prepara una amplia oleada de aperturas internacionales para los próximos meses.

Entre los proyectos más relevantes figura la apertura de un hotel en El Cairo, ubicado junto al museo, y un nuevo establecimiento en Casablanca que verá la luz el 1 de marzo. En España, sobresale la llegada de la marca Royal Hideaway a Murcia, que se convertirá en el primer cinco estrellas de la ciudad, junto con una profunda reforma de su activo en Dresde, Alemania.

El grupo también avanza en su entrada en mercados donde aún no estaba presente, con próximas inauguraciones en Georgia y en Riad, lo que supone su desembarco en dos nuevos países. Especialmente significativa es su apuesta por Arabia Saudí, donde Barceló confía en consolidar una presencia estable apoyándose en su socio local.