Barclays y Jefferies avalan como razonable la compra de Webster por Santander pese al castigo en Bolsa

Barclays, Jefferies y XTB respaldan la compra de Webster por Santander, que ven razonable pese a las caídas bursátiles y al impacto en capital.

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Barclays y Jefferies han reaccionado de forma constructiva al anuncio de la adquisición de Webster por parte de Santander, una operación que ambas casas consideran “razonable”, incluso aunque el banco que preside Ana Botín llegara a dejarse este miércoles más de un 3% en el parqué.

Al cierre de la sesión del miércoles, Santander comunicó su intención de hacerse con el estadounidense Webster Bank por unos 12.200 millones de dólares (en torno a 10.300 millones de euros) y adelantó la fecha de presentación de sus resultados anuales de 2025, inicialmente prevista para ese mismo día.

Tras estas novedades, las firmas de análisis han difundido sus informes, en los que valoran de forma positiva la operación. Según las proyecciones de Santander, la compra permitirá elevar la rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) de su negocio en EEUU hasta el 18% a finales de 2028 y generará una rentabilidad sobre la inversión (ROIC) del 15%. Asimismo, se prevén sinergias de costes de 800 millones de euros y un incremento adicional del beneficio por acción (BPA) de entre el 7% y el 8%.

Barclays sostiene que la transacción reforzará los retornos de Santander en EEUU y que es “estratégica y financieramente sólida”, pese a la reacción “prudente” del mercado, donde los títulos de la entidad retroceden más de un 3%, hasta los 10,68 euros.

En cuanto a estas caídas en Bolsa —ayer también se depreciaron un 6% los certificados de acciones con los que Santander cotiza en EEUU—, Barclays apunta que podrían estar vinculadas a dudas de los inversores sobre un posible giro en el discurso del banco en relación con el uso de su capital.

De acuerdo con la firma británica, el mercado habría interpretado que Santander ya había pasado a priorizar el crecimiento orgánico y la remuneración al accionista como destino principal del capital, por lo que el anuncio de una nueva compra en EEUU habría sorprendido a buena parte de los inversores.

Frente a esa lectura, Ana Botín defendió en rueda de prensa que los mensajes del banco no se han modificado en los últimos meses y que se ha mantenido la misma jerarquía de capital, con el crecimiento orgánico en primer lugar, seguido de la retribución a los accionistas y, en último término, el uso del excedente de capital en operaciones corporativas que encajen con la estrategia del grupo.

Botín subrayó, no obstante, que tras anunciar tres movimientos corporativos en menos de un año (la salida de Polonia y las compras de TSB y Webster), la prioridad de Santander pasa ahora por el crecimiento orgánico y la remuneración a sus accionistas.

“Creemos que Webster es una franquicia complementaria y de alta calidad que mejora la calidad de los depósitos, diversifica los ingresos y ofrece una vía fiable para obtener mayores rentabilidades en EEUU”, señalan los expertos de Barclays.

La entidad reconoce que existe un riesgo de ejecución, en particular por las “ambiciosas sinergias de costes” y el proceso de integración posterior, aunque recalca que la lógica industrial “parece creíble”.

En este sentido, Barclays destaca que Webster y Santander US presentan importantes solapamientos en sus mercados clave del noreste de Estados Unidos, como Nueva York, Massachusetts y Connecticut. Esto facilitaría la consolidación de sucursales, la eliminación de estructuras regionales y de sedes duplicadas, así como la optimización de funciones de soporte. “En nuestra opinión, estas palancas tangibles respaldan la confianza de la directiva de Santander en lograr una sinergias de alrededor de 800 millones de dólares”, añade.

Al mismo tiempo, la firma no muestra especial inquietud por la exposición de Webster al segmento de inmuebles comerciales, al considerar que la entidad norteamericana ha recortado “significativamente” el riesgo de esa cartera.

Barclays subraya además otros efectos de la operación: para Santander implicará rebajar la ratio préstamo-depósitos al 100%, desde el 109% actual, y reducir el coste combinado de los depósitos al 2,4%, frente al 2,7% previo. También el coste de riesgo proforma caería al 1,3%, desde el 1,6%.

Otro punto que resalta la firma es el incremento de la exposición de Santander a divisas fuertes. Tras la integración, el dólar, la libra y el euro pasarán a representar cerca del 80% de la cartera de préstamos (frente al 75% anterior) y alrededor del 64% del beneficio operativo bruto (desde el 56%).

En lo relativo al impacto en capital, Barclays considera que será “manejable” y que permitirá preservar la política de remuneración al accionista. Calcula que la ratio CET1 se situará entre el 12,8% y el 13% a finales de 2026, para recuperarse por encima del 13% en 2027. Estas previsiones ya recogen el efecto estimado de 140 puntos básicos de CET1 asociado a la compra de Webster, que se financiará en un 65% en efectivo y en un 35% mediante acciones.

“Santander ha reiterado que esta adquisición no va a alterar su marco de remuneración al accionista: el mínimo comprometido de al menos 10.000 millones de euros en recompras de acciones para las ganancias de 2025 a 2026 sigue completamente encaminado y la política de pago ordinario del 50% no ha cambiado”, remarca Barclays.

Tras incorporar la operación y unos resultados trimestrales que han batido las previsiones del consenso en el cuarto trimestre, la firma mantiene su recomendación de “sobreponderar” Santander y fija su precio objetivo en 11,30 euros por acción.

Integraciones simultáneas

Jefferies, por su parte, considera que los efectos financieros de la adquisición “no son excesivamente agresivos” y que las sinergias planteadas son “similares” a las de acuerdos precedentes, mientras que los costes de reestructuración se sitúan por debajo de los de otras operaciones comparables.

La casa de análisis también estima que la valoración pagada es “razonable” y subraya que no pone en peligro los compromisos de retribución al accionista, aun cuando la ratio CET1 quede transitoriamente algo por debajo del objetivo del 13%.

Para Jefferies, el principal desafío de Santander será gestionar al mismo tiempo la integración de TSB y Webster, a la vez que impulsa la implantación de su plan One Transformation en el resto del grupo. No obstante, la firma entiende que ambas operaciones presentan un “riesgo relativamente bajo de ejecución”.

Jefferies mantiene su recomendación de “comprar” Santander en Bolsa y sitúa su precio objetivo en 11,80 euros por título.

Ampliación de capital

El analista de XTB, Javier Cabrera, también se muestra favorable a la compra, al considerar que es “más adecuado” destinar el exceso de capital a buscar adquisiciones o a pagar dividendos que a realizar recompras de acciones. A su juicio, la operación permitirá a Santander seguir concentrándose en mercados con potencial de crecimiento a medio y largo plazo y con un marco jurídico sólido.

Sin embargo, Cabrera atribuye la presión bajista que sufre el valor a la ampliación de capital de 3.500 millones de euros que el banco tendrá que llevar a cabo para poder atender en acciones parte del pago por Webster.

“En primer lugar, la integración de una entidad es un proceso que lleva tiempo y tiene riesgos, además de que es frecuente que las sinergias acaben siendo menores a las anunciadas. Además, a esto hay que sumar la ampliación de capital, aunque esta será compensada con el plan de recompras de acciones”, concluye el analista.