BBVA canalizó el pasado año más de 210.883 millones de euros en financiación a empresas del sector privado, una cuantía que supone en torno al 52% del volumen total de crédito concedido por el grupo.
En total, la cartera de préstamos de la entidad ascendió a 460.401 millones de euros, lo que implica un avance interanual del 11,6% frente a los 412.476 millones registrados en 2024. Dentro del resto de segmentos financiados, los clientes particulares absorbieron el 42% del crédito formalizado en el ejercicio, dos puntos porcentuales menos que un año antes, mientras que el sector público concentró el 6% restante, un punto por encima de 2024.
En términos absolutos, los hogares sumaron 193.583 millones de euros, frente a los 25.905 millones que se dirigieron a las administraciones públicas. Aunque todas las líneas de negocio muestran crecimiento, son las empresas y el sector público los que refuerzan su peso relativo dentro del porfolio crediticio de BBVA.
Por otra parte, la entidad presidida por Carlos Torres informó de que el negocio ‘cross-border’ avanzó un 20% (en euros constantes) durante 2025 y “se ha consolidado como uno de los ejes estratégicos del banco”, defienden desde BBVA.
Este negocio facilita a las compañías el acceso a oportunidades en otros mercados, con un servicio integral que combina gestión de riesgos y una estructura coordinada a escala global, lo que permite operar fuera del país de origen con mayores garantías y eficiencia.
Desde el banco vasco admiten que el tirón del crédito al tejido empresarial fue “gracias a este modelo”. En números, un millón de pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos financiaron su actividad y sus planes de expansión con BBVA, mientras que 73.000 grandes corporaciones llevaron a cabo inversiones estratégicas con el apoyo de la entidad.