BBVA ha puesto en marcha tres campañas promocionales con recompensas económicas dirigidas a captar nuevas nóminas, pensiones o cuotas de autónomos, así como a incorporar clientes menores de edad, según ha comunicado la entidad este miércoles.
La primera iniciativa es el “Plan 1.200”, mediante el cual los nuevos clientes pueden llegar a conseguir hasta 1.200 euros si cumplen determinadas condiciones. En una primera fase, obtendrán 400 euros por domiciliar una nómina o pensión superior a 800 euros, o bien la cuota de autónomos.
Adicionalmente, el nuevo cliente tiene la opción de sumar hasta 100 euros extra por domiciliar recibos de luz, gas, teléfono o Internet, y otros 100 euros más por utilizar la tarjeta de débito en sus compras. De este modo, el importe total podría alcanzar los 600 euros, que se irían abonando en pagos mensuales de 50 euros. Esta cantidad puede duplicarse si el saldo en la cuenta se mantiene por encima de 20.000 euros.
En paralelo, la entidad vuelve a poner en marcha el plan “Invita a un amigo”, con el fin de que los clientes actuales recomienden el banco a su entorno cercano. El cliente que ya opera con BBVA puede llegar a recibir hasta 660 euros anuales por recomendar a familiares o amigos, con incentivos de entre 50 y 70 euros por cada alta, hasta un máximo de 10 personas.
El nuevo cliente, por su parte, puede lograr hasta 450 euros. De ese importe, 400 euros se obtienen por domiciliar una nómina o pensión superior a 800 euros o la cuota de autónomos. Además, el nuevo cliente tiene la posibilidad de recibir 50 euros adicionales si realiza compras por un total de 50 euros con su tarjeta durante los primeros 45 días. Como condición general, será imprescindible activar Bizum para poder percibir los incentivos.
Por último, las familias disponen de una promoción específica para menores, que permite abrir una cuenta infantil y recibir 65 euros netos si se domicilia y cobra en ella una beca o ayuda escolar de ámbito estatal o autonómico.
Esta oferta se dirige a menores de entre 3 y 17 años que aún no sean clientes de la entidad. En el momento de la apertura, los representantes legales pueden optar por abrir simultáneamente su propia cuenta junto con la del menor, o bien limitarse únicamente a la cuenta a nombre del menor.