BBVA prevé continuar ejecutando transferencias significativas de riesgo (SRT, por sus siglas en inglés) durante este ejercicio y los próximos, utilizándolas como una herramienta clave para la gestión de su capital, según ha trasladado este jueves tras difundir sus cuentas anuales.
En una presentación con analistas, la directora financiera de la entidad, Luisa Gómez Bravo, ha concretado que las operaciones cerradas este año permitieron liberar 35 puntos básicos de capital. Asimismo, ha señalado que el mercado puede anticipar en el corto plazo un volumen de transacciones capaz de liberar entre 30 y 40 puntos básicos de capital por ejercicio.
Gómez Bravo ha apuntado también que el grupo ha empezado a desplegar este tipo de estructuras en sus otras dos plazas principales, México y Turquía. “Esperamos que los activos ponderados por riesgo crezcan a un menor ritmo que los préstamos”, ha sintetizado sobre el efecto de estas operaciones.
Al ser cuestionada por la evolución del margen de clientes frente a otras entidades, la directora financiera ha remarcado que la cartera hipotecaria de BBVA se reprecía con mayor rapidez que la de sus rivales. En detalle, dos tercios se revisan cada seis meses y el tercio restante lo hace con periodicidad anual.
El consejero delegado, Onur Genç, ha añadido que el banco está avanzando “muy rentablemente” en el negocio de empresas, aunque ha advertido de que ello tiene consecuencias, ya que el margen de clientes difiere del que se obtiene en el segmento de particulares.
En todo caso, el primer ejecutivo ha remarcado que el dinamismo de la actividad está siendo especialmente intenso en sus dos mercados estratégicos, México y España. “El crecimiento de la actividad en 2025 y en el comienzo de 2026 está siendo consumido por una caída en los márgenes de clientes. ¿Por qué? Porque en esas dos geografías somos muy sensibles a los tipos”, ha señalado.
De cara a los próximos ejercicios, si se mantienen sin cambios las previsiones macroeconómicas y los tipos de interés se estabilizan, el avance de la cuenta de resultados debería acelerarse. “El motor de unos mejores beneficios en los próximos años es el hecho de que el crecimiento de la actividad ya no será consumido por una caída en los márgenes de clientes y fluirá directamente hacia la última línea contable”, ha explicado.
En relación con la inteligencia artificial, Genç ha admitido que aún no se han medido de forma precisa las mejoras de productividad en términos de costes. “Necesitamos tiempo para medir y ver el impacto directo”, ha indicado. La entidad se ha marcado como objetivo alcanzar una ratio de eficiencia del 35% en 2028, apoyándose en parte en los ahorros derivados del uso de la IA.
BBVA ha comunicado este jueves que logró un beneficio neto atribuido de 10.511 millones de euros en el conjunto de 2025, lo que representa un aumento del 4,5% respecto al ejercicio previo, según reflejan los estados financieros difundidos por el banco.
Los ingresos totales del grupo (margen bruto) entre enero y diciembre ascendieron a 36.931 millones de euros, un 4,1% más. Dentro de esa cifra, los ingresos por intereses netos (margen de intereses) se situaron en 26.280 millones de euros, con un avance del 4%.
Con base en estos resultados, el consejo ha decidido proponer un dividendo complementario de 0,60 euros por acción, con pago previsto en abril de 2026. Sumado al dividendo a cuenta ya satisfecho en noviembre, de 0,32 euros por título, el reparto total con cargo a 2025 asciende a 0,92 euros por acción, lo que implica distribuir 5.249 millones de euros entre los accionistas.