El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha avanzado que la entidad financiera espera obtener 49.000 millones de euros de capital de “máxima calidad” entre 2025 y 2028, recursos que se dirigirán tanto a sostener el crecimiento orgánico del grupo como a reforzar la remuneración al accionista.
En una entrevista difundida en la web corporativa de BBVA, Torres realiza un repaso del ejercicio 2025, al que califica como un año “magnífico” que sitúa al banco en su “mejor momento”, y ofrece además una visión de las previsiones para 2026.
La entidad detalla que su objetivo es generar 49.000 millones de euros de capital de máxima calidad (CET1) en el periodo 2025-2028, una cifra que incorpora también el exceso de capital con el que parte al inicio de esos años.
Según sus cálculos, alrededor de 13.000 millones se destinarán a respaldar el crecimiento orgánico en sus principales geografías, mientras que unos 36.000 millones se dirigirán a retribuir a los accionistas mediante las distintas fórmulas de remuneración.
“Tenemos el firme compromiso de devolver a nuestros accionistas, de manera disciplinada, todo el capital excedentario por encima del 12%”, ha subrayado Torres, quien ha recordado que el rango de referencia de capital de BBVA se mantiene entre el 11,5% y el 12%.
Récord histórico en bolsa y previsiones de crecimiento
En este contexto, el presidente ha puesto en valor que la capitalización bursátil del banco ha alcanzado “un récord histórico de 115.000 millones de euros”.
Para este año, BBVA anticipa en España un ritmo de crecimiento superior al de sus principales rivales, con especial énfasis en los segmentos de mayor rentabilidad, como el crédito al consumo y la financiación a empresas.
El banco también remarca que su previsión es continuar aumentando su actividad en todos los países y líneas de negocio en los que opera, reforzando especialmente las áreas vinculadas a la sostenibilidad y al negocio corporativo, apoyado en un plan estratégico que sitúa al cliente como “claro protagonista”.
Asimismo, BBVA reitera su objetivo de situarse a la vanguardia de la banca en la era de la inteligencia artificial (IA), integrando estas tecnologías en su modelo de negocio para ganar eficiencia y mejorar la experiencia de sus clientes.