Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, los tres expresidentes de la Reserva Federal de Estados Unidos que antecedieron en el cargo a Jerome Powell, designado en 2018, han suscrito junto a otras destacadas figuras de anteriores Gobiernos estadounidenses un comunicado en el que sostienen que la investigación abierta contra el actual responsable del banco central supone un intento inédito de minar la independencia de la Fed.
Además de los tres antiguos presidentes de la Reserva Federal, el texto cuenta con el apoyo de varios ex secretarios del Tesoro, puesto que también ocupó Yellen durante la Presidencia de Joe Biden: Timothy Geithner, Jacob Lew, Henry Paulson y Robert Rubin.
La declaración incorpora igualmente las firmas de Jared Bernstein, Jason Furman, Glenn Hubbard, Gregory Mankiw y Christina Romer, quienes ejercieron como presidentes del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca con distintos mandatarios, así como el respaldo del economista Kenneth Rogoff, profesor en la Universidad de Harvard y ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional.
En el comunicado remitido a los medios, los firmantes subrayan que la autonomía de la Reserva Federal y la percepción social de dicha autonomía “son cruciales” para el buen funcionamiento de la economía, incluido el cumplimiento de los objetivos fijados por el Congreso para la institución: estabilidad de precios, máximo empleo y tipos de interés moderados a largo plazo.
En esta línea, alertan de que la investigación penal contra el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, “constituye un intento sin precedentes de utilizar ataques fiscales para socavar dicha independencia” y añaden que “así es como se formula la política monetaria en mercados emergentes con instituciones débiles, con consecuencias muy negativas para la inflación y el funcionamiento de sus economías en general”.
“Esto no tiene cabida en Estados Unidos, cuya mayor fortaleza es el Estado de derecho, la base de nuestro éxito económico”, concluyen.
Ya en septiembre, los tres expresidentes vivos de la Fed se habían alineado públicamente en defensa de la gobernadora Lisa Cook frente a los intentos de destituirla impulsados desde la Casa Blanca.
Investigación a Powell
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, comunicó este domingo que está siendo objeto de una investigación del Departamento de Justicia vinculada con su comparecencia ante el Congreso el pasado mes de junio sobre el multimillonario proyecto de renovación de la sede del organismo, aunque ha enmarcado esta actuación en “las amenazas y la presión constante” de la Administración de Donald Trump.
“El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el Comité Bancario del Senado el pasado mes de junio. Ese testimonio se refería, en parte, a un proyecto plurianual para renovar los edificios históricos de oficinas de la Reserva Federal”, explica en un vídeo difundido en la cuenta del organismo en la red social X.
Powell, que afirma mantener un “profundo respeto por el Estado de derecho y la rendición de cuentas”, califica la pesquisa en su contra como una “acción sin precedentes” por parte de Washington, que “debe verse en el contexto más amplio de las amenazas y la presión constante del Gobierno”.
“Nadie, y desde luego tampoco el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley”, subraya en su mensaje, en el que sostiene que “la amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en la mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente”.
“Esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado mes de junio ni con la renovación de los edificios de la Reserva Federal. No tiene que ver con la función de supervisión del Congreso”, afirma, antes de defender que el banco central ha mantenido informado al Legislativo mediante “testimonios y otras divulgaciones públicas”. “Esos son pretextos”, añade.
En su opinión, “se trata de si la Reserva Federal podrá seguir fijando los tipos de interés basándose en las pruebas y las condiciones económicas, o si, por el contrario, la política monetaria se verá condicionada por la presión política o la intimidación”.
Sucesor de Powell
La semana pasada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que ya ha tomado una decisión sobre quién relevará a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal cuando concluya su mandato el próximo mes de mayo, aunque por ahora no ha desvelado el nombre.
“Tengo una decisión en mente. No he hablado de ello con nadie”, declaró en una entrevista con ‘The New York Times’, sin precisar cuándo anunciará al próximo responsable de la política monetaria estadounidense.
No obstante, el dirigente republicano sí admitió que uno de los aspirantes mejor situados, Kevin Hassett, es “sin lugar a dudas uno de los que me gusta”. Hassett ocupa actualmente la dirección del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó en octubre la lista de finalistas para encabezar la Fed a partir de una relación inicial de hasta once candidatos. Junto a Hassett, figuran los miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed Christopher Waller y Michelle Bowman; el exgobernador Kevin Warsh; y el directivo de BlackRock Rick Rieder.