BlackRock ha incrementado su presencia en el capital de Grifols, pasando del 3,939% al 4,537%, de acuerdo con la notificación enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Dentro de este porcentaje, un 2,988% de los derechos de voto vinculados a las acciones está en manos de la gestora de forma indirecta, mientras que el 1,549% restante se articula mediante instrumentos financieros.
En total, la posición de la mayor gestora de fondos del mundo en la multinacional española de hemoderivados alcanza ahora los 19.334.712 títulos. Tomando como referencia la cotización de mercado de 10,72 euros por acción en Bolsa a las 11.30 horas de este viernes, el paquete está valorado en torno a 207,3 millones de euros.
En paralelo, los títulos de Grifols cedían un 0,33% a las 11.45 horas en el Ibex 35, hasta situarse en 10,72 euros por acción.
El accionista de referencia de la farmacéutica catalana sigue siendo la familia Grifols Roura, a través de su vehículo Deria, que formalizó el pasado mes de octubre una participación superior al 15%.
La integración de los ‘family offices’ Deria y Ralledor Holding, impulsada por los Grifols Roura, tuvo como objetivo “optimizar la gestión del patrimonio familiar, simplificar la estructura societaria y establecer un modelo de sucesión ordenado y equitativo para las próximas generaciones”.
Tras esta operación, Deria se ha afianzado como primer accionista significativo de la compañía de hemoderivados, con una participación exacta del 15,204%, compuesta íntegramente por derechos de voto asociados a acciones.
De este modo, el paquete de Deria en la empresa española suma 64.787.366 acciones.
El fondo Kintbury Capital lleva su posición corta al 1%
Por el lado bajista, el fondo Kintbury Capital ha elevado su posición corta en Grifols hasta el 1% de su capital social, el nivel más elevado desde que existen registros, según figura en los datos del supervisor.
El 'modus operandi' de un inversor bajista que opera con cortos implica que tiene que tomar prestadas acciones de un tercero para venderlas en los mercados y luego recomprarlas y devolvérselas a su dueño original. El beneficio así se obtiene cuando la cotización de un valor cae.
En diciembre, “S&P Global Ratings mejoró la calificación crediticia de Grifols como emisor de 'B+' a 'BB-', con perspectiva estable, y elevó también la nota de su deuda sénior no garantizada a 'B'”.
Kintbury Capital afloró su primera posición corta en Grifols el 27 de octubre de 2022, con un 0,51% del capital, porcentaje que representa el segundo mínimo histórico, mientras que el máximo comunicado por la gestora se elevó al 1% el 22 de enero de 2026.
En conjunto, la apuesta bajista del fondo sobre la farmacéutica se ha incrementado un 96,1% entre el 27 de octubre de 2022, fecha del primer registro comunicado, y el 22 de enero de 2026, último dato disponible.
A la espera de que la compañía presente sus cuentas anuales, Grifols obtuvo un beneficio neto de 304 millones de euros en los nueve primeros meses de 2025, más que triplicando (+245%) los 88 millones registrados en el mismo periodo de 2024.