Boeing cerró el primer trimestre de 2026 con unas pérdidas netas de siete millones de dólares (seis millones de euros), lo que supone un recorte del 77% frente a los números rojos de 31 millones de dólares (26,4 millones de euros) registrados en el mismo periodo del año anterior. Esta mejora se apoyó en el incremento hasta 143 entregas de aviones comerciales y en un calendario de pedidos especialmente favorable.
“Estamos aprovechando nuestro impulso con un sólido comienzo de año y un crecimiento récord en nuestra cartera de pedidos en todas nuestras áreas de negocio”, ha valorado su CEO, Kelly Ortberg, en un comunicado.
En el capítulo de facturación, los ingresos de Boeing avanzaron un 14%, hasta 22.217 millones de dólares (18.931 millones de euros), por encima de los 19.496 millones de dólares (16.612 millones de euros) del mismo periodo del ejercicio anterior.
El flujo de caja libre se mantuvo en terreno negativo, con un resultado de -1.454 millones de dólares (1.239 millones de euros) entre enero y marzo, si bien esta cifra es un 36,5% mejor y refleja el aumento de las entregas comerciales.
La deuda total consolidada se redujo en el trimestre hasta 47.200 millones de dólares (40.223 millones de euros). Al mismo tiempo, la compañía conserva acceso a líneas de crédito por 10.000 millones de dólares (8.521 millones de euros), que continúan sin utilizar.
El grupo aeronáutico volvió a beneficios en 2025 por primera vez desde 2019, con un resultado positivo de 2.238 millones de dólares (1.907 millones de euros), frente a las pérdidas de 11.829 millones de dólares (10.081 millones de euros) del ejercicio previo, impulsado por 600 entregas de aviones comerciales, su mejor registro desde 2018.
Impulso en la división de aviones comerciales
En el área de aviones comerciales, los ingresos aumentaron un 13% hasta marzo, hasta 9.203 millones de dólares (7.843,6 millones de euros), con 143 aeronaves entregadas, 13 más que en el mismo periodo de 2025. La cartera de pedidos pendientes superaba los 6.100 aviones, valorados en la cifra récord de 576.000 millones de dólares (490.919 millones de euros).
El programa 737 mantiene un ritmo de producción de 42 unidades mensuales, mientras que el modelo 737-10 inició la autorización de inspección de tipo 2 y siguió avanzando en la fase final de pruebas de vuelo de certificación.
El fabricante prevé obtener la certificación de los modelos 737-7 y 737-10 en 2026 y sitúa la primera entrega en 2027.
En cuanto al 787, el programa continuó estabilizando su producción en ocho aparatos al mes. Además, obtuvo de la Administración Federal de Aviación (FAA) la certificación para el 787-9 y el 787-10 con un mayor peso máximo al despegue.
Durante el trimestre, el programa 777X siguió avanzando en la certificación del 777-9, tras lograr la autorización de la FAA para iniciar la fase de autorización de inspección de tipo 4a de las pruebas de vuelo de certificación. La empresa mantiene su previsión de realizar la primera entrega en 2027.
En materia de contratación, Boeing sumó 140 nuevos pedidos, entre ellos 25 aviones 737-10 y 25 737-8 para Aviation Capital Group, 30 787-10 para Delta Air Lines y 20 737-8 para Air India.
Fuerte avance en Defensa, Espacio y Seguridad
En el negocio de Defensa, Espacio y Seguridad, la facturación ascendió a 6.298 millones de dólares (5.367 millones de euros) en los tres primeros meses de 2026, lo que representa un incremento interanual del 21%.
En este periodo, la división firmó un acuerdo marco de siete años para ampliar la producción del PAC-3 Seeker y anunció una alianza estratégica con Rheinmetall para ofrecer el MQ-28 Ghost Bat a Alemania.
La compañía subrayó además que en abril la misión Artemis II completó con éxito su viaje a la Luna impulsada por el cohete de la etapa central del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), fabricado por Boeing.
La cartera de pedidos de Defensa, Espacio y Seguridad alcanzó la cifra récord de 86.000 millones de dólares (73.291 millones de euros), de los que el 27% corresponde a clientes internacionales.
Por último, los ingresos del área de servicios globales avanzaron un 6% entre enero y marzo, hasta 5.370 millones de dólares (4.576 millones de euros), apoyados en un mayor volumen de operaciones con el Gobierno.