Boeing y Alaska Airlines hicieron público este miércoles el mayor encargo de aeronaves de la historia de la compañía, que contempla 105 unidades del modelo 737-10 con opción de sumar otras 35 aeronaves adicionales de la familia 737 MAX, además de cinco 787, según detalla un comunicado.
Este macro pedido respalda la hoja de ruta a largo plazo de la aerolínea para reforzar y ampliar su red de rutas, tanto dentro de Estados Unidos como en el ámbito internacional.
En concreto, la mayor parte de las nuevas unidades se destinará a cubrir rutas de alta ocupación y a la modernización de la flota actual, mientras que los cinco 787 permitirán incrementar las operaciones de larga distancia hacia y desde destinos en Europa y Asia.
“Esta inversión en la flota se basa en la sólida base que Alaska ha creado para impulsar un crecimiento estable, escalable y sostenido, y es un pilar fundamental en la ejecución de nuestro plan estratégico Alaska Accelerate”, ha resaltado el CEO y presidente de Alaska Air Group, Ben Minicucci.
El anuncio coincide, además, con el 60 aniversario de la alianza entre ambas empresas, que se inició con la entrega de un 727 de Boeing a Alaska Airlines. En la actualidad, la aerolínea opera 248 aviones 737 y mantiene 174 737 MAX en cartera de pedidos.
Asimismo, cuenta con cinco 787 Dreamliners en operación y, con esta nueva adquisición, eleva su lista de encargos hasta los 12 aviones de fuselaje ancho, en un contexto en el que Alaska Airlines continúa ampliando su red global con el objetivo de atender al menos 12 destinos internacionales en los próximos años.