Bogas (Endesa) niega que los expedientes de la CNMC vayan a aclarar las responsabilidades del gran apagón

Bogas cuestiona que los expedientes de la CNMC aclaren el gran apagón y señala a REE por fallos estructurales y de previsión en el sistema eléctrico.

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El consejero delegado de Endesa, José Bogas Eduardo Parra - Europa Press

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El consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha rechazado que la oleada de expedientes informativos que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto en marcha en las últimas semanas vaya a servir para “esclarecer las causas ni a determinar las responsabilidades” del apagón eléctrico, al centrarse en incidencias de funcionamiento de centrales de generación registradas en días distintos al del fallo masivo.

Durante su intervención ante la Junta General de accionistas de la compañía, la última como máximo responsable ejecutivo, Bogas explicó que estos procedimientos se dirigen a revisar y, en su caso, sancionar problemas detectados en los dos años previos al histórico cero eléctrico, del que hoy se cumple un año, pero no “evalúan la operativa” de esas instalaciones en la jornada en la que se produjo el corte general.

“Se trata, por tanto, de un ejercicio que puede resultar necesario desde el punto de vista regulatorio, pero que no contribuye a esclarecer las causas ni a determinar las responsabilidades de lo ocurrido ese día”, subrayó.

Asimismo, remarcó que, pese al amplio listado de expedientes abiertos por el regulador a Endesa, a otras compañías del sector y al propio operador del sistema, todas las plantas de generación de la eléctrica “operaron correctamente según lo previsto”.

Responsabilidad en la “previsión y reacción” de REE

Bogas volvió a apuntar directamente a Red Eléctrica de España (REE) como responsable del ‘blackout’. A su juicio, “se trató de un incidente cuya causa debe situarse en las deficiencias estructurales y de planificación, previsión y reacción del operador del sistema ante las elevadas oscilaciones de tensión del sistema eléctrico”.

En ese contexto de fuertes variaciones de tensión, indicó que coincidieron varios elementos técnicos conectados entre sí, “entre ellos, una programación insuficiente de generación síncrona para garantizar la estabilidad del sistema en determinadas zonas, especialmente en el suroeste peninsular, donde la potencia síncrona acoplada resultó claramente insufienciente para absorber y estabilizar las oscilaciones de tensión se estaban produciendo”.

Recordó también que “la generación renovable, que ese día era la más abundante del 'mix', no podía participar activamente en el control de la tensión porque el marco operativo vigente, responsabilidad de la CNMC y 'denunciado' reiteradamente por REE, no contemplaba todavía su plena integración en los servicios dinámicos de gestión de la tensión. A ello se sumó la particularidad del sistema español que, por petición del operador del sistema, opera con niveles de tensión más elevados que el resto de Europa, lo que incrementó la vulnerabilidad del sistema ante cualquier anomalía”.

Avisos previos a REE y garantías de seguridad

El directivo incidió en que, horas antes del apagón, los equipos de Endesa ya habían comunicado a Red Eléctrica las fuertes variaciones de tensión de “gran amplitud”, con superaciones reiteradas del umbral de 420 kV, referencia habitual en el resto de Europa.

Pese a ello, lanzó un “mensaje de tranquilidad” y valoró que “no es probable que un episodio” como el vivido “vuelva a repetirse”, puesto que desde entonces el sistema cuenta “con una mayor presencia de tecnologías síncronas, lo que refuerza la estabilidad y la seguridad del suministro”.

Con todo, advirtió de que el control de la tensión “seguirá siendo un reto” en un sistema con creciente peso de las renovables, por lo que consideró “imprescindible” que todas las tecnologías, incluidas las verdes, puedan aportar de forma activa a la estabilidad del conjunto.

En la misma línea, reclamó avanzar para evitar nuevos episodios similares mediante “reglas claras, coordinación institucional y diálogo permanente entre regulador, operador del sistema, administraciones y empresas”. “Desde Endesa, siempre hemos defendido que la colaboración es la mejor herramienta para garantizar un sistema eléctrico seguro, robusto y preparado para el futuro”, concluyó.