El Índice Nacional de Precios al Consumidor (IPCA) de Brasil avanzó un 0,33% en diciembre y situó la inflación acumulada del país en el 4,26% al término de 2025, lo que supone 0,57 puntos porcentuales menos que el nivel registrado un año antes, de acuerdo con los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El comportamiento del indicador estuvo condicionado sobre todo por el componente de vivienda, que encadenó en los últimos doce meses un incremento del 6,79% y se convirtió en el principal motor del aumento de precios en el conjunto del año.
Según detalla el IBGE, la electricidad residencial fue el subgrupo que más contribuyó al resultado anual, con una subida del 12,31% y revisiones de tarifas que fueron desde el -2,16% hasta el 21,95%.
Dentro del apartado de vivienda también tuvieron una aportación relevante los alquileres residenciales (+6,06%), las cuotas de condominio (+5,14%) y las tarifas de agua y alcantarillado (+4,50%).
Otros grupos que registraron incrementos de precios fueron la educación (6,22%), los gastos personales (5,87%) y la salud y cuidado personal (5,59%). En contraste, el segmento de artículos para el hogar fue el único que mostró una reducción, con una bajada del 0,28%.
Los alimentos y bebidas moderaron su avance respecto a 2024, al anotar un alza del 2,95%, influida principalmente por el consumo dentro del hogar, mientras que las comidas fuera de casa repuntaron un 6,97% en el conjunto del ejercicio.
En este contexto, el Banco Central de Brasil resolvió en su última reunión de política monetaria, celebrada a mediados de diciembre, mantener por cuarta ocasión consecutiva la tasa básica de interés Selic en el 15% anual.