La petroquímica brasileña Braskem logró en 2025 reducir sus pérdidas un 12,7%, registrando unos “números rojos” netos atribuidos de 9.879 millones de reales (1.633 millones de euros), de acuerdo con los datos comunicados por la empresa este viernes.
La cifra de ingresos brutos descendió un 8,9%, situándose en 82.090 millones de reales (13.569 millones de euros), mientras que la facturación neta se contrajo un 8,6%, hasta cerrar el ejercicio en 70.717 millones de reales (11.690 millones de euros).
Por áreas geográficas, las ventas netas en Brasil y el resto de Sudamérica se redujeron un 10%, quedando en 9.259 millones de reales (1.531 millones de euros). En Estados Unidos y Europa, la caída fue aún más acusada, del 19,4%, hasta los 2.927 millones de reales (483,8 millones de euros).
El conjunto de gastos vinculados a la actividad, así como los de venta, distribución, administración e I+D, entre otros conceptos, alcanzó los 72.523 millones de reales (11.988 millones de euros), lo que supone un descenso del 7,6% en comparación con el año anterior.
En el cuarto trimestre, Braskem registró unas pérdidas de 10.284 millones de reales (1.700 millones de euros), un incremento del 82,1%. En ese periodo, la facturación bruta fue de 18.296 millones de reales (3.024 millones de euros) y la neta de 16.101 millones de reales (2.662 millones de euros), con descensos del 18,5% y del 15,9%, respectivamente.