British Airways ha decidido alargar hasta el 31 de mayo su programa de vuelos reducidos en Oriente Próximo y, hasta ese día, mantiene canceladas todas sus operaciones con destino a Amán (Jordania), Baréin, Dubái (EAU) y Tel Aviv (Israel).
Además, la aerolínea continúa con la suspensión total de los enlaces con Doha (Qatar) hasta el 30 de abril y, a partir de esa fecha, solo prevé operar con un horario restringido, según ha avanzado “Bloomberg”.
En su página web, British Airways señala que está monitorizando de forma constante la evolución de la situación y que mantiene un contacto directo con los clientes afectados por estas alteraciones en la programación.
La compañía también indica que trabaja para facilitar el regreso de los pasajeros mediante vuelos de emergencia desde Mascate (Omán) y que, de forma paralela, está ofreciendo vuelos adicionales desde y hacia Singapur y Bangkok.
Por su parte, Iberia, aerolínea del mismo grupo, sigue con la cancelación de sus rutas a Doha hasta el 31 de marzo. La empresa permite a los viajeros afectados por estas cancelaciones cambiar su reserva a otra fecha o solicitar el reembolso del billete y detalla que asumirá hasta tres noches de alojamiento y los gastos básicos de los clientes perjudicados, quienes podrán tramitar la devolución de estos importes a través de la web.