Bruselas alerta de que una guerra prolongada en Oriente Próximo podría recortar 0,6 puntos al crecimiento europeo

Bruselas avisa de que una escalada prolongada en Oriente Próximo podría frenar el crecimiento de la UE hasta 0,6 puntos y avivar la inflación.

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El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, interviene en un debate de la  sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada en Bruselas. ALAIN ROLLAND / EUROPEAN PARLAMENT

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, interviene en un debate de la sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada en Bruselas. ALAIN ROLLAND / EUROPEAN PARLAMENT

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El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha advertido este viernes de que una prolongación y escalada del conflicto en Oriente Próximo podría golpear con fuerza a la economía de la Unión Europea, llegando a recortar hasta 0,6 puntos porcentuales el ritmo de crecimiento en los próximos años.

“Las perspectivas están marcadas por una profunda incertidumbre. Pero está claro que existe el riesgo de un shock de estanflación; es decir, una situación en la que un menor crecimiento coincide con una mayor inflación”, ha señalado en rueda de prensa tras la reunión con los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo).

El responsable comunitario ha detallado que, en un escenario relativamente limitado, en el que las alteraciones en el suministro de energía se mantengan acotadas, el avance del PIB de la UE podría quedar alrededor de 0,4 puntos por debajo de las proyecciones actuales, mientras que la inflación repuntaría hasta un punto porcentual adicional.

Dombrovskis ha avisado, no obstante, de que este efecto podría agravarse si la crisis se intensifica: “si las interrupciones resultan más importantes y duraderas, las consecuencias negativas para el crecimiento serían aún mayores. Podría ser hasta 0,6 puntos porcentuales inferior tanto en 2026 como en 2027”, ha subrayado.

La cita del Eurogrupo, que finalmente se ha celebrado por videoconferencia en lugar de en Nicosia (Chipre) debido al impacto del conflicto en la zona, se ha centrado en evaluar las derivadas económicas de la situación, con especial atención al frente energético.

En este sentido, el comisario ha remarcado que el barril de crudo Brent se ha mantenido en torno a los 100 dólares en las últimas semanas, en un contexto de ataques a infraestructuras energéticas clave y de crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz.

Por otro lado, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, ha incidido en que los efectos de la guerra ya se están filtrando a la economía real, encareciendo tanto los costes de producción de las empresas como las facturas energéticas de los hogares.

“Las empresas lo perciben en sus costes operativos y los hogares en sus facturas. Esto genera presiones inflacionarias y riesgos significativos de menor crecimiento en toda Europa”, ha indicado, al tiempo que ha insistido en que la duración e intensidad de la crisis serán determinantes para calibrar su impacto.

Ante este panorama, los ministros de Economía y Finanzas han coincidido en la conveniencia de desplegar medidas “específicas, temporales y eficaces” dirigidas a los colectivos más expuestos, procurando al mismo tiempo preservar la disciplina fiscal.

Dombrovskis ha avanzado que la Comisión Europea está preparando actuaciones para aliviar la carga impositiva sobre la electricidad, reforzar las infraestructuras energéticas y perfeccionar el sistema de comercio de emisiones, con la finalidad de contener la volatilidad de los precios.

Asimismo, ha recalcado que las respuestas nacionales deberán alinearse con los objetivos de descarbonización y evitar un retroceso que suponga incrementar la dependencia de los combustibles fósiles.

El Eurogrupo ha tratado también el impulso de la unión de ahorro e inversión como vía para canalizar más financiación hacia la economía europea, favorecer la innovación y fortalecer la competitividad en un escenario global marcado por unas tensiones geopolíticas cada vez mayores.