La Comisión Europea ha instado este martes a los Veintisiete a actuar “ahora” frente a la crisis de vivienda que atraviesa la Unión Europea, en un contexto en el que, según ha alertado, millones de europeos encuentran serias dificultades para acceder a una vivienda asequible y la presión del mercado inmobiliario se ha convertido en una de las mayores inquietudes sociales del bloque.
“Estamos en medio de una crisis, así que cuando me preguntan cuál es el marco temporal, diré que es ahora. Necesitamos actuar ahora. De hecho, necesitábamos actuar ayer. No hay tiempo que perder”, ha declarado el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, tras reunirse con los ministros competentes en un primer debate político sobre el Plan Europeo de Vivienda Asequible presentado el pasado mes de diciembre.
En este encuentro, los ministros han podido detallar sus prioridades nacionales ante una crisis que ya golpea a la mayoría de capitales europeas y que, según Jorgensen, cuenta con un diagnóstico compartido entre los Estados miembro. “Nadie niega que estamos en una crisis ni que necesitamos actuar”, ha señalado, remarcando que, pese a las diferencias políticas entre países, todos los responsables nacionales se han mostrado “extremadamente dispuestos” a demostrar a sus ciudadanos que es posible poner en marcha medidas concretas.
El comisario ha recalcado que Bruselas pretende moverse con “rapidez y ambición” para sacar adelante iniciativas que permitan movilizar más inversión y acelerar tanto la construcción como la rehabilitación de vivienda, si bien ha admitido que una parte sustancial de las decisiones tendrá que adoptarse en los niveles nacional y local.
Entre los temas que han concentrado la atención figura también el efecto de los alquileres de corta duración que, según ha avisado Jorgensen, están empujando los precios en determinadas ciudades hasta niveles “totalmente inaceptables”. Sobre este fenómeno, la Comisión prevé presentar este año una propuesta legislativa con el fin de fijar criterios de “zonas tensionadas” y proporcionar a las autoridades locales instrumentos para contener estos impactos.
España apoya el plan europeo y reclama frenar la especulación
Se trata de un asunto al que hay que prestar “especial atención”, en palabras de la ministra española de Vivienda, Isabel Rodríguez, quien, tras la reunión, ha reclamado “combatir, a través de la regulación, toda clase de especulación” para salvaguardar lo que ha descrito como “la función social de la vivienda”.
En esta línea, Rodríguez ha valorado positivamente el plan impulsado por la Comisión, porque, a su juicio, “complementa de manera acertada” las políticas de vivienda que se están aplicando en España, en particular aquellas que ponen el foco en la necesidad de definir zonas tensionadas.