Bruselas lanza guías para aplicar las nuevas normas de envases y aliviar la carga a las empresas

La Comisión Europea publica guías para aplicar el nuevo reglamento de envases, armonizar normas en la UE y reducir cargas administrativas al sector.

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Las banderas de la Unión Europea ondean frente al edificio Berlaymont en Bruselas, sede de la Comisión Europea. Alicia Windzio/dpa

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La Comisión Europea ha difundido este lunes unas nuevas orientaciones para facilitar la puesta en marcha del reglamento sobre envases y residuos, con la intención de asegurar una aplicación homogénea de las normas en toda la UE y de recortar la burocracia para empresas y Estados miembro.

Bruselas ha remarcado que estas directrices pretenden aportar seguridad jurídica en aspectos esenciales de la normativa, al tiempo que impulsan la transición hacia un sector del envasado “más sostenible y competitivo” y refuerzan el mercado único mediante un marco regulatorio común.

El texto aclara cuestiones prácticas que habían suscitado dudas entre los agentes afectados, como la definición de fabricante o productor, así como qué artículos deben considerarse envases dentro del ámbito del reglamento.

Las orientaciones también precisan cómo aplicar medidas como las restricciones a los recipientes de un solo uso, la limitación de sustancias químicas como los PFAS (compuestos químicos persistentes) en materiales en contacto con alimentos o los objetivos de reutilización, además de las obligaciones ligadas a la responsabilidad ampliada del productor y a la implantación de sistemas de depósito y retorno.

Junto a estas guías, la Comisión ha publicado un documento de preguntas frecuentes que aborda problemas prácticos detectados desde la aprobación de la norma y que se irá actualizando conforme avance su despliegue, aunque ha recalcado que estos materiales no alteran el contenido jurídico del reglamento.

El Ejecutivo comunitario ha subrayado que la iniciativa responde a la creciente presión ambiental generada por los residuos de envases, que alcanzaron una media de 178 kilos por persona en la UE en 2023 y que podrían incrementarse un 19% de aquí a 2030 sin nuevas medidas, con un aumento todavía mayor en el caso de los plásticos.

También ha señalado que la disparidad de normas entre Estados miembro ha provocado cargas administrativas adicionales para el sector, lo que refuerza la urgencia de una armonización a escala europea.

En relación con los próximos pasos, la Comisión traducirá el documento a todas las lenguas oficiales de la UE antes de su adopción formal y seguirá trabajando en la elaboración de actos delegados y de ejecución, entre ellos sobre etiquetado, reciclabilidad o contenido reciclado en envases plásticos.

El reglamento, en vigor desde febrero de 2025, se integra en la estrategia europea para recortar el impacto ambiental de los envases, con medidas como la exigencia de reciclabilidad obligatoria en 2030, la introducción de un contenido mínimo reciclado o la reducción del uso excesivo de embalajes.