El comisario europeo de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, ha dejado claro este lunes que la Unión Europea no contempla suavizar las sanciones impuestas a Rusia, a pesar del repunte del precio del petróleo y del gas derivado de la actual crisis en Oriente Próximo. Ha recalcado la necesidad de sostener la “presión” sobre el Kremlin para evitar “llenar su cofre de guerra” aprovechando la escalada de las tarifas energéticas.
“Es importante que no relajemos ahora la presión sobre Rusia y que no ayudemos a Rusia a llenar su cofre de guerra utilizando esta situación de precios elevados del petróleo y el gas”, ha afirmado en rueda de prensa tras la reunión del Eurogrupo en Bruselas.
Dombrovskis ha detallado que la evolución del conflicto en Oriente Próximo ha centrado buena parte del debate entre los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, que han evaluado igualmente cómo la subida de los precios de la energía está repercutiendo en los mercados y en la economía comunitaria.
“Nuestra economía está navegando en un entorno global incierto. Lo que está ocurriendo en Oriente Próximo ya ha tenido impacto en los precios energéticos y esto puede afectar a toda la economía de la Unión”, ha advertido el comisario, incidiendo en que el efecto final dependerá en gran medida de cuánto se prolongue y de la intensidad que alcance la confrontación.
Según ha apuntado, una rápida desescalada contribuiría a contener el impacto sobre la actividad económica y las facturas energéticas, mientras que un agravamiento del escenario bélico —incluidos posibles ataques a infraestructuras energéticas— podría desencadenar consecuencias a escala “mundial”.
En todo caso, Dombrovskis ha remarcado que, por ahora, la Unión Europea no ha sufrido interrupciones en el suministro de energía, si bien las instituciones comunitarias continúan siguiendo muy de cerca la evolución del conflicto y sus posibles efectos sobre los mercados.
Euro digital y refuerzo internacional del euro
Al margen de la gestión inmediata de la crisis geopolítica, el Eurogrupo ha abordado igualmente los avances en el ámbito de las finanzas digitales y las vías para fortalecer el papel internacional del euro.
“Alrededor del 95% de las 'stablecoins' están denominadas en dólares y solo alrededor del 1% en euros”, ha señalado Dombrovskis, defendiendo la necesidad de impulsar instrumentos financieros vinculados a la moneda única y de progresar en el proyecto del euro digital con el objetivo de apuntalar la soberanía monetaria de la Unión.
En esta misma línea, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, ha pedido al Parlamento Europeo que acelere la tramitación del marco regulatorio del euro digital, al considerar que es una iniciativa estratégica para el futuro de la divisa común. “Necesitamos combinar una infraestructura pública fuerte, el euro digital, con espacio para la innovación privada”, ha defendido.
Pierrakakis ha subrayado, además, que el dominio actual de las 'stablecoins' referenciadas al dólar pone de manifiesto la urgencia de reforzar las capacidades europeas en pagos digitales.
“Si no desplegamos la infraestructura pública necesaria, no podremos cumplir nuestros objetivos dentro del plazo previsto”, ha señalado, mostrando su confianza en que se alcance un consenso político que permita seguir avanzando en este proyecto.