La Comisión Europea ha planteado suspender hasta mediados de 2027 los aranceles a la importación de fertilizantes nitrogenados y de mezclas que incluyan nitrógeno, así como de materias primas clave para su fabricación, entre ellas el amoníaco y la urea. Con esta iniciativa, Bruselas pretende abaratar los costes que soportan agricultores e industria y reforzar la seguridad alimentaria del bloque comunitario.
El plan contempla retirar durante un año los aranceles estándar que la UE aplica a estos productos mediante un sistema de contingentes libres de derechos para todos los países, con la excepción de Rusia y Bielorrusia. Las compras que excedan esos cupos seguirán gravadas con los aranceles ordinarios vigentes.
La propuesta deberá ser ahora analizada y aprobada por el Consejo y el Parlamento Europeo antes de su aplicación. Bruselas calcula que esta medida permitiría un ahorro aproximado de 60 millones de euros en derechos de importación, contribuyendo a aliviar la presión sobre el sector agroalimentario en un escenario de costes de producción elevados e inestabilidad en los mercados internacionales.
El Ejecutivo comunitario subraya que la iniciativa persigue igualmente disminuir la dependencia de la UE respecto a Rusia y Bielorrusia en el suministro de fertilizantes y favorecer la diversificación de proveedores, considerada esencial para apuntalar la seguridad y la soberanía alimentaria europeas.
El anuncio da cumplimiento al compromiso asumido por la Comisión en la reunión ministerial del pasado 7 de enero con los responsables de agricultura, en la que se abordó el encarecimiento de los fertilizantes, identificado como uno de los factores que más lastran la rentabilidad de las explotaciones.
Esta actuación se añade a otras decisiones recientes, como la excepción introducida en diciembre de 2025 en el cálculo del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) para los fertilizantes, que reduce el recargo aplicable frente al previsto para otros sectores.