Bruselas pone en marcha un grupo de trabajo para endurecer el control de las importaciones agroalimentarias a la UE

La Comisión Europea crea una ‘task force’ para endurecer y armonizar los controles sobre las importaciones agroalimentarias y garantizar el cumplimiento de las normas de la UE.

1 minuto

Banderas de la Unión Europea en la sede principal de la Comisión Europea en Bruselas. Alicia Windzio/dpa

Banderas de la Unión Europea en la sede principal de la Comisión Europea en Bruselas. Alicia Windzio/dpa

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

La Comisión Europea ha anunciado este lunes la creación de un grupo de trabajo específico con el objetivo de reforzar la supervisión de las importaciones agroalimentarias que llegan a la Unión Europea, con el fin de comprobar que las producciones procedentes de terceros países respetan las exigencias comunitarias en materia de seguridad alimentaria, piensos y uso de plaguicidas.

“Independientemente de si los alimentos provienen de países cercanos o del otro lado del mundo, la norma es la misma: cualquier producto que entre en la Unión debe cumplir nuestras normas, sin excepción”, ha asegurado el comisario de Sanidad y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi.

Según ha detallado el Ejecutivo comunitario en un comunicado, esta nueva ‘task force’ se centrará de manera prioritaria en la seguridad alimentaria y de los piensos, en los residuos de plaguicidas y en la coordinación de acciones de seguimiento a escala de la UE sobre determinados productos importados.

Entre sus funciones figura avanzar hacia una mayor armonización de los controles de importación en todos los Estados miembro, formular propuestas para actuaciones conjuntas entre la Comisión y los países de la UE e identificar los ámbitos en los que sean necesarias medidas administrativas o regulatorias adicionales para reforzar los controles existentes.

Los servicios comunitarios insisten en que las verificaciones en frontera son esenciales para garantizar que los alimentos y piensos respetan todos los requisitos aplicables y recalcan que las normas comunitarias se aplican “a todos los productos vendidos en la UE, ya sean de producción nacional o importados”.

La Comisión Europea ya había avanzado el pasado mes de diciembre su intención de intensificar los controles sobre las importaciones agroalimentarias, tanto en territorio comunitario como en los países de origen, como parte del paquete de medidas de apoyo al sector agrario europeo en un contexto de protestas del campo contra el acuerdo entre la UE y Mercosur.