Bruselas reprocha a la Eurocámara reabrir cuestiones cerradas al llevar el pacto con Mercosur al TJUE

La Comisión Europea lamenta que la Eurocámara lleve el pacto comercial con Mercosur al TJUE y advierte de que se reabren cuestiones legales ya zanjadas.

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La prsidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el comisario de Comercio, Maros Sefcovic. Philipp von Ditfurth/dpa

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El responsable de Comercio de la Unión Europea, el comisario Maros Sefcovic, ha censurado ante el pleno del Parlamento Europeo que haya optado por “reabrir cuestiones ya resueltas” al decidir acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) contra el acuerdo de libre comercio que Bruselas ha negociado con los países de Mercosur.

“Cuando los exportadores necesitan certidumbre, previsibilidad y acceso a nuevos mercados, el Parlamento Europeo ha elegido reabrir cuestiones ya resueltas”, ha criticado Sefcovic en un mensaje difundido en redes sociales tras la votación de los eurodiputados.

En este escenario, el comisario ha recalcado que la Comisión “lamenta” la decisión de impugnar un acuerdo “estratégico” como el firmado entre la Unión Europea y Mercosur y ha reiterado que la prioridad debe ser que la UE “siga siendo un socio comercial fiable”.

La decisión de acudir a la Justicia europea implica en la práctica dejar en suspenso el proceso de ratificación imprescindible para que los acuerdos de asociación y comercio entren en vigor de forma definitiva, ya que la Eurocámara no emitirá su veredicto hasta disponer del dictamen del TJUE; no obstante, no bloquea la entrada en vigor “interina” del capítulo comercial, que podría aplicarse en cuanto al menos uno de los países de Mercosur complete sus trámites internos si así lo autoriza la Comisión Europea.

Antes de la votación, el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, había señalado ante los medios que Bruselas “lamenta profundamente” la decisión del Parlamento Europeo de pedir al TJUE un dictamen sobre la compatibilidad del Acuerdo de Asociación Económica y Comercial (APEC) y del Acuerdo Internacional de Transición (ATI) con los Tratados, aunque evitó precisar si la Comisión se plantea seguir adelante con la aplicación provisional pese al recurso ante los tribunales.

“Esto ocurre en un momento en que los productores y exportadores de la UE necesitan urgentemente acceder a nuevos mercados y cuando la UE debe cumplir con su programa de diversificación y demostrar que sigue siendo un socio comercial fiable y predecible”, ha añadido el portavoz.

Gill ha defendido que las objeciones planteadas en la resolución de la Eurocámara son “injustificadas” y ha recordado que las dudas jurídicas ya fueron “abordadas ampliamente” con los eurodiputados en el pasado, durante los procesos de ratificación de otros tratados comerciales anteriores.

“La Comisión se pondrá ahora en contacto con el Consejo y los eurodiputados antes de decidir los próximos pasos”, ha concluido el portavoz comunitario. Aunque no figura en la agenda formal, el asunto podría abrirse paso en las conversaciones de la cumbre extraordinaria que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE celebran este jueves en Bruselas, con la participación de la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, en la primera parte de la reunión.

Dudas sobre la solidez jurídica del acuerdo

Entre las cuestiones que el Parlamento Europeo quiere que el Tribunal de Luxemburgo aclare se encuentra el mecanismo denominado de reequilibrio, que faculta a los países de Mercosur a cuestionar la normativa europea que consideren lesiva para sus exportaciones. Los eurodiputados temen que choque con la autonomía reguladora de la Unión y con sus Tratados y que erosione la capacidad normativa del bloque.

También ponen en tela de juicio las competencias de la Comisión Europea para haber desdoblado el pacto en dos acuerdos, uno centrado en la dimensión política y de cooperación y otro estrictamente comercial, ya que interpretan que se trató de una maniobra para facilitar su firma, dado que el componente comercial solo exige ratificación a nivel europeo —y no nacional— para poder aplicarse de forma provisional.

Con esta fórmula, además, Bruselas logró sortear la exigencia de unanimidad y obtuvo el respaldo de los Veintisiete para rubricar el acuerdo comercial el pasado domingo en Asunción, gracias a un mandato aprobado por mayoría cualificada pese a la oposición de alrededor de media docena de Estados miembros, entre ellos Francia, Irlanda y Polonia. El Ejecutivo francés, de hecho, ha aplaudido el movimiento de la Eurocámara al entender que encaja con la posición defendida por París.