La Comisión Europea ha instado este lunes a los Estados miembro a arrancar de forma coordinada la campaña de llenado de gas y los preparativos para el próximo invierno, ante la volatilidad que sacude a los mercados energéticos por el conflicto en Oriente Próximo.
El Ejecutivo comunitario recalca que, aunque el suministro energético de la UE “sigue protegido en esta fase” gracias a su menor dependencia de esa región, la crisis está repercutiendo en los mercados de petróleo y gas, donde se observan precios más elevados y con fuertes oscilaciones.
“El mercado energético sí está afectado por los altos precios, pero la seguridad del suministro no lo está. El suministro de gas y petróleo, por el momento, se mantiene estable porque lo hemos diversificado. Nuestros principales proveedores son Noruega y Estados Unidos”, ha señalado en rueda de prensa la portavoz de Energía de la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen.
En este escenario, Bruselas remarca que una preparación “a tiempo y coordinada” será determinante para asegurar un nivel adecuado de reservas de gas antes de la próxima temporada de frío, ajustándose a la evolución del mercado y aprovechando la flexibilidad que ofrece la normativa vigente.
“Tenemos que asegurarnos de actuar ya en la preparación para el invierno y hacerlo de forma coordinada”, ha subrayado el comisario europeo de Energía Jorgensen, que ha abogado por iniciar el llenado “lo antes posible” para disponer de un periodo más amplio y evitar tensiones de precios al final del verano.
El responsable danés ha recalcado que la UE está “mucho mejor preparada que en 2022” gracias a las decisiones adoptadas para diversificar las fuentes de suministro y acelerar el despliegue de energías propias, si bien ha avisado de que el bloque continúa expuesto a la inestabilidad de los mercados globales.
“En estos momentos difíciles, es crucial que hagamos todo lo posible para proteger a nuestros ciudadanos y empresas”, ha señalado el comisario, que además ha remitido una carta a los Estados miembro en la que les pide que valoren alcanzar cuanto antes un objetivo de llenado del 80% durante la temporada, con el propósito de aportar mayor certidumbre.
Jorgensen ha advertido igualmente de que la crisis puede frenar la vuelta de la producción de gas natural licuado (GNL) de Qatar a los niveles previos al conflicto, e insiste en la necesidad de coordinar las decisiones entre los gobiernos y la Comisión, así como de alinear los mensajes públicos para reforzar la confianza de los operadores y contener la volatilidad en los mercados.