El secretario general de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO), Rodrigo Buenaventura, ha instado este lunes a actuar con prudencia a la hora de aplicar las "agendas procrecimiento" que se están impulsando en Estados Unidos, la Unión Europea o Japón, ante el riesgo de que terminen mermando la calidad del marco regulatorio.
Durante su intervención en la Cátedra Economía y Sociedad Fundación 'La Caixa', Buenaventura ha recurrido a una metáfora doméstica para ilustrar su postura: "Es cierto que hay que limpiar el trastero de vez en cuando. Hay que reordenar el libro y hacerlo más sensato, más proporcionado. [...] Pero creo, también, que hay que prestar atención a ese 'adagio' [...] que decía que antes de derribar una valla hay que entender muy bien por qué se construyó".
El responsable de IOSCO ha subrayado que cualquier intento de simplificar las normas debe acometerse "con mucho cuidado" y "con tiento", ya que, pese a lo que pueda sugerir su denominación, "no es en absoluto simple". En su opinión, el objetivo debe ser "derogar bien", evitando desmantelar sin criterio salvaguardas que se establecieron por motivos fundados.
Enmarcando este debate, Buenaventura ha situado la actual oleada desreguladora dentro de "ciclos de mayor o menor intensidad" en los que se cuestiona la cooperación multilateral, algo que termina reflejándose en el ámbito de la coordinación regulatoria entre países.
"Hemos visto cambios políticos importantes en algunas jurisdicciones que ponen en duda el grado de entusiasmo con el que abordan la cooperación multilateral [...]. Eso puede tener cierto impacto en la efectividad de las organizaciones [internacionales]. Y, en cierto modo, es una extensión de las tensiones geopolíticas que estamos viviendo", ha señalado, aludiendo a cómo el contexto político condiciona la eficacia de los organismos globales.
En este contexto, ha destacado que Europa actúa como un "alumno aventajado" en la adopción e incorporación de los estándares acordados a nivel internacional, algo que, según ha indicado, no se replica con la misma intensidad en otras jurisdicciones. Esta asimetría, ha advertido, puede desembocar en brechas regulatorias entre regiones.