CaixaBank Research alerta de que la crisis en Irán puede recortar casi un punto de PIB en un escenario severo

CaixaBank Research calcula que la crisis en Irán puede restar entre 0,2 y casi 1 punto al PIB español y presionar la inflación hasta el 3% en 2026.

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El efecto de la crisis en Irán sobre el avance anual del Producto Interior Bruto (PIB) de España podría moverse en una franja de entre 2 décimas y algo menos de un punto porcentual en 2026, en función de la intensidad y la duración del conflicto, de acuerdo con las estimaciones de CaixaBank Research.

En un informe difundido recientemente y elaborado por Oriol Carreras, Javier García y Zoel Martín, el servicio de estudios de CaixaBank ha cuantificado hasta qué punto la guerra en Oriente Próximo puede lastrar la economía española.

El análisis plantea dos escenarios de referencia. En el primero, de carácter más benigno, se asume que el conflicto se resuelve con relativa rapidez y que los daños sobre las infraestructuras energéticas son acotados y reversibles. En el segundo, más desfavorable, se contempla una guerra prolongada durante varios meses, con perjuicios significativos sobre las instalaciones energéticas y una extensión en el tiempo de las medidas de apoyo fiscal.

Con estas hipótesis de partida, el impacto sobre el crecimiento anual del PIB se situaría entre 2 y 9 décimas —la proyección previa de CaixaBank Research antes del estallido del conflicto era del 2,4%—. “Es una banda amplia, pero precisamente esa amplitud refleja la magnitud de la incertidumbre que presenta la coyuntura actual”, han explicado los autores del estudio.

INFLACIÓN: EL PRINCIPAL CANAL DE IMPACTO A CORTO PLAZO

El documento subraya que la magnitud del efecto final vendrá determinada, sobre todo, por la duración e intensidad del shock energético y por la reacción de la política fiscal.

Bajo un escenario con un precio medio del petróleo en 2026 cercano a los 85 dólares por barril y un coste del gas en torno a 55 euros, niveles alineados con las cotizaciones de los futuros durante marzo, el impacto combinado podría sumar hasta un punto porcentual adicional a la previsión de inflación de CaixaBank Research para este ejercicio, actualmente en el 2,4%.

Con todo, el paquete de medidas fiscales anunciado por el Gobierno funcionaría como colchón. Si se asume que seguirán vigentes hasta junio, los analistas calculan que podrían recortar el efecto del shock en 4 décimas, de modo que la inflación media en 2026 se situaría en torno al 3%.

“La tregua en las hostilidades anunciada recientemente, de consolidarse, ayudaría a limitar el repunte de la inflación, aunque también podría implicar que las medidas de apoyo fiscal finalicen anticipadamente”, han señalado los expertos.

En el caso de que fuera preciso mantener las medidas más allá de junio, los autores del informe consideran que sería recomendable concentrarlas en mayor medida en los colectivos y sectores más vulnerables, con el fin de aumentar su eficacia y contener el coste para las cuentas públicas.

EXPOSICIÓN DIRECTA LIMITADA, RIESGO INDIRECTO BAJO CONTROL

Los economistas de CaixaBank Research recuerdan que la exposición directa de España a los países del Golfo Pérsico es reducida. El conjunto de las exportaciones de bienes y servicios a esta área apenas alcanzó el 2% del total, equivalente al 0,7% del PIB en 2025.

Sus cálculos apuntan a que una contracción del 50% en las ventas de bienes a la región, una vez descontado el contenido importador, restaría alrededor de 15 décimas al crecimiento del PIB.

Otro foco de vulnerabilidad procede de un posible empeoramiento del entorno internacional. A modo de ejemplo, los expertos estiman que una desaceleración de un punto porcentual en el crecimiento de los mercados de exportación de España recortaría en torno a 2 décimas el avance del PIB.

SI EL ENDURECIMIENTO MONETARIO SE CONFIRMA, IMPACTARÁ MÁS EN 2027

El informe también recoge que los mercados financieros descuentan entre dos y tres subidas de tipos de interés por parte del BCE a lo largo de 2026. Históricamente, un aumento de 100 puntos básicos suele vincularse con una pérdida acumulada de unos 0,4 puntos de PIB en un horizonte de dos años, concentrándose la mayor parte del efecto en el segundo año.

“Esto significa que, si el endurecimiento monetario termina materializándose, su efecto se notaría más en 2027 que en 2026”, han anticipado los autores del informe de CaixaBank Research.