CaixaBank Research calcula un déficit de 900.000 viviendas en España para 2029

CaixaBank Research alerta de una escasez de vivienda en España que podría superar las 900.000 unidades en 2029 por una demanda fuerte y oferta insuficiente.

2 minutos

Varios edificios de viviendas vistos desde el mirador del Poble Sec de Barcelona David Zorrakino - Europa Press

Varios edificios de viviendas vistos desde el mirador del Poble Sec de Barcelona David Zorrakino - Europa Press

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

CaixaBank Research anticipa que la escasez de vivienda en España continuará intensificándose en los próximos años y que podría rebasar las 900.000 unidades en 2029. Así se recoge en el Informe Sectorial Inmobiliario 1S 2026, donde se advierte de que el mercado residencial atraviesa “una fase de creciente tensión” debido a una demanda muy activa, a una oferta limitada y poco flexible y a una fuerte disparidad entre territorios.

El informe detalla que la actividad en el mercado residencial alcanzó en 2025 un “volumen elevado” y sobrepasó las 714.000 compraventas, el nivel más alto desde 2007. La demanda se mantuvo muy sólida, apoyada en el aumento de la población, la mejora del poder adquisitivo de los hogares, la fortaleza del empleo y unas condiciones financieras todavía favorables, según ha señalado la entidad en un comunicado difundido este viernes.

Sin embargo, en la segunda parte del año comenzaron a detectarse síntomas de enfriamiento, condicionados por el fuerte encarecimiento de la vivienda y por la limitada disponibilidad de inmuebles, en especial de obra nueva, donde persisten en la oferta “importantes cuellos de botella”.

El estudio subraya que, pese al avance de los visados de vivienda nueva, “la producción efectiva de viviendas sigue siendo insuficiente para absorber la intensa creación de hogares”.

De acuerdo con los cálculos de CaixaBank Research, desde 2021 España arrastra un déficit acumulado de más de 730.000 viviendas, con una marcada concentración geográfica: cerca del 50% de ese desfase se sitúa en cinco provincias —Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia—.

Asimismo, se destaca que la reacción de la oferta “resulta especialmente limitada precisamente en las zonas donde las necesidades de vivienda son mayores, lo que agrava los desequilibrios existentes”.

El análisis apunta que, a diferencia de lo ocurrido durante el boom inmobiliario previo a 2008, el ciclo actual presenta una fuerte dispersión territorial de los precios: las subidas más intensas se registran en grandes urbes, áreas metropolitanas y destinos turísticos, donde la demanda se muestra más dinámica y la oferta permanece particularmente rígida.

Madrid y Barcelona, a la cabeza de las subidas

Madrid y Barcelona encabezan el repunte acumulado de los precios desde 2015, mientras que en las provincias con mayor peso turístico la diferencia de precios frente al resto del territorio nacional se ha ampliado de forma significativa.

“Esta evolución refleja que los precios aumentan más allí donde la demanda es más intensa y la oferta resulta insuficiente, siguiendo una lógica de difusión espacial que se inicia en los mercados principales y se va extendiendo gradualmente a la periferia”, explican los autores del informe.